domingo, 30 de noviembre de 2008

Juntos


Sígueme en esta tarde
así no estaré solo.
Te esperaré
en el muelle de mi mar.
Sabes dónde estoy.
Enséñame la luz.

Poseo tu ausencia.
Por eso ven.

Poco hay que andar.
Tan poco...

Nevio Nigro

sábado, 29 de noviembre de 2008

Beso I


La idea más gustada
se esconde detrás
de mis labios
para que tu lengua
le dé alcance
alzando la confusa sensación
de una alianza recién abierta

Dina Posada

viernes, 28 de noviembre de 2008

Sobre los dulces cansacios


Hombre de la medida justa
para mis caderas,
recipiente de todos los temblores
de mi cuerpo,madera antigua, de fino roble,
erecto.
Volcán de lava que me siembra
hacedor de los dulces cansancios,
la ondulación de mi vientre,
de mi piel estrecha y concreta.
Navégame, marinero alucinado,
navégame y viérteme luego
en tus manos.
Soy todos los frutos
y tú
todos los labios.
Bebámonos.
Ana Milena Puerta

jueves, 27 de noviembre de 2008

Lujuria celestial


Las madrugadas que nos juntan
encierran
desaforados ritos encendidos
tanto
que hasta el mismo cielo
se viene a pique
para encarnarse en las borrascas
del mismo infierno.

Dina Posada

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Despedida


Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes

Jorge Luis Borges

martes, 25 de noviembre de 2008

El milagro


Pienso en ti.

La tarde,
no es una tarde más;
es el recuerdo
de aquella otra,
azul,en que se hizo
el amor en nosotros
como un día
la luz en las tinieblas.

Y fue entonces más clara
la estrella, el perfume
del jazmín más cercano,
menos
punzantes las espinas,

Ahora,
al evocarla creo
haber sido testigo
de un milagro.
Meira Delmar

lunes, 24 de noviembre de 2008

Sueño



Sueño con tu alma pura
y tus besos infinitos.
Sueño con tu amor presente
en cada espacio de mi pequeño mundo.
Sueño con tus caricias
perdidas en medio de mi cintura.
Sueño con tu corazón latiendo
junto al mío,
perdiendo su paso y su ritmo
al hacerse melodía.
Sueño con la vida distinta
que un día me ofreciste
sin pedir nada mío.
Nora Friedmann

domingo, 23 de noviembre de 2008

Vivir



Vivir, vivir, vivir
cada momento,
que luego hay...
mucho tiempo
de estar muerto.

Antonio Garrigues

sábado, 22 de noviembre de 2008

El temblor


La lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz, bajar,
lamer el eje vertical,
contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.
Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.
Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorre
y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.
La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.
José Ángel Valente

viernes, 21 de noviembre de 2008

Mirar es amor




Quédate así amor mío, quédate así
y sólo
mírame.
Mirar es amor.
"Entonces me desnudé para abrirte el camino."
Así totalmente desnudo así carne con carne
deja que deambule mi aliento sobre ti.
Es transparente el amor, aquel diablo ingenuo
tus ojos, tus pechos desnudos, tus labios
así, ya está, ven, entra en mi cama.
Y bésame después
sin cesar otra vez otra vez bésame
un viaje así de largo requiere el amor.
Y estréchame después, estréchame más
estréchame que
sepa que eres mía.
Así, ya está, ingle con ingle.

Ilhan Berk

jueves, 20 de noviembre de 2008

Poema emergente

Pase lo que pase, vivirá en mí
tu cuerpo. El ondeante ejercicio de tu amor,
sensible, frágil como la fronda apenas enroscada
del helecho en espiral en los bosques
recién dorados por el sol.
Amplios, tus muslos, viajeros nobles y generosos
donde mi rostro entero se hunde una y otra vez...
La sabiduría honda y la inocencia de esa morada
descubierta para mi lengua...En mis labios, el ritmo
tembloroso e insaciable de tus pechos...
Sentir tu mano en mí, firme, protectora,
descubriéndome, con la fuerza de tu lengua
y tus dedos finos llegando allí, donde te esperé siempre,
en mi fondo húmedo y rosa.
Pase lo que pase,ahí estarás tú

Adrienne Rich

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Tatuajes


Cuando nos conocimos
se le cayó el tapón al tintero de la vida.
Nos nació de piel a piel un cordón de deseo
y echamos a andar,
a veces uno junto al otro, al paso,
a veces girando en el universo, invertidos,
a veces frente a frente, inmóviles.
Así escribimos entre ambos,
con nuestras simples huellas,
un largo libro,
un libro original
con sus errores y aciertos.

Miren Agur Meabe

martes, 18 de noviembre de 2008

Voces


Voces ideales y amadas
de aquellos que murieron, o de aquellos que han
desaparecido para nosotros como los muertos.
A veces hablan en nuestros sueños;
a veces las escucha nuestro espíritu en el pensamiento.
Y con su rumor por un instante retornan
ecos de la primera poesía de la vida nuestra -
como una música, en la noche, lejana, que se apaga.
Konstantinos Kavafis

domingo, 16 de noviembre de 2008

Hay que vivir la vida como un sueño

Hay que vivir la vida como un sueño.
Respirar el fondo profundo de la pesadilla
sabiendo que hay un despertar.
Hay que vivir la vida como si tuyo
fuera el guión y otro el protagonista:
la calle en un día de lluvia
contemplada desde la ventana.
Vivir es el humo del cigarro
que se consume entre los dedos.
Sólo la ceniza perdura, Ave Fénix
en metamorfosis.

Vivir es una maravilla con Alicia
en el país del cuerpo, y un naipe
en la mano que se deshoja
igual que las margaritas.

Andrea Luca

viernes, 14 de noviembre de 2008

A veces quiero preguntarte


A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.
A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.
Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.
Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.
Gloria Fuertes

jueves, 13 de noviembre de 2008

Vete


Mi sueño no tiene sitio
para que vivas. No hay sitio.
Todo es sueño. Te hundirías.
Vete a vivir a otra parte,
tú que estás viva. Si fueran
como hierro o como piedra
mis pensamientos, te quedarías.
Pero son fuego y son nubes,
lo que era el mundo al principio
cuando nadie en él vivía.
No puedes vivir. No hay sitio.
Mis sueños te quemarían.
Manuel Altolaguirre

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Lujuria celestial


Las madrugadas que nos juntan
encierran
desaforados ritos encendidos
tanto
que hasta el mismo cielo
se viene a pique
para encarnarse en las borrascas
del mismo infierno.
Dina Posada

sábado, 8 de noviembre de 2008

Profecía


Algún día vendrás, sabes que miento,
que no puedo ya más tender la seda
lunar de la esperanza. Algún día
vendrás como una horca, el fiero
corazón guardando la armadura
y los labios en flor como limones
sangrados para el beso.
Peregrino lo sé, sé que algún día
recabarás aquí tu singladura
y yo te aguardaré, aguardaré
tu oído del vacío, sé que miento,
que no oiré nunca más
tu caracola niña. Puede ser
que vengas algún día
de otoño o una noche
de fuego en las ventanas, algún día
puede ser, pero sabes
que miento, yo no sé si algún día.
Juana Castro

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Enamorada


Está de pie frente a mis párpados,
sus cabellos entre los míos.
Tiene la forma de mis manos
y tiene el color de mis ojos.
Y fui por ella devorado
como una isla por el mar.
Tiene los ojos siempre abiertos,
me tiene siempre desvelado;
a plena luz sueña sus sueños
que hacen declinar el sol,
me hace reír, me hace llorar
llorar y reír, y hablar
sin tener nada que decir.
Paul Éluard

martes, 4 de noviembre de 2008

El amor


El amor es una maravillosa flor, pero es necesario tener el valor de ir a buscarla al borde de un horrible precipicio.

Stendhal

sábado, 1 de noviembre de 2008

Un hombre


Un hombre y yo
quisimos atravesar el universo
coleccionando mariposas azules
que se ocultaban entre nubes de terciopelo marrón.

Un hombre me traspasó la piel
transformándome en mujer de su jauría.

Un hombre simuló regalarme la vida
mientras ocultaba la muerte que tenía preparada.

Un solo hombre me hizo tantas cosas.

Un hombre: nada.

Mónica María Volpini