sábado, 31 de enero de 2009

He llegado

He llegado hasta el último venero
y he regresado sin haber bebido.
Lo que temí perder ya lo he perdido.
Lo que esperé ganar ya no lo espero.

No habrá de hacerse el corazón de acero
a la dura costumbre del olvido,
que anoche en este huerto me ha vendido
un beso en la mejilla traicionero.

Tan sin remedio estoy, tan acabado,
que me alegra saber que al mediodía
estaré, por mi bien, crucificado.

No me traigan vinagre en la agonía.
Será fácil morir si no está al lado
aquel amor que entonces yo tenía.

Antonio Gala

viernes, 30 de enero de 2009

Espera


Y tú me dices
que tienes los pechos vencidos de esperarme,
que te duelen los ojos de tenerlos vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.
Y tú me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de golpear mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en besos
desde la ausencia en la que tú me gritas
que me estás esperando.
Y tú me lo dices que estás tan hecha
a este deshabitado ocio de mi carne
que apenas sí tu sombra se delata,
que apenas sí eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.

José Manuel Caballero

jueves, 29 de enero de 2009

No me llames loca


No me llames loca
Porque me vuelo de mi cuerpo,

No me llames loca
Porque encadeno mi alma,

No me llames loca
Porque mis pasos me llevan
A lo desconocido,
Turban mis noches
Gotas de vino amargo,

No me llames loca
Si te digo
Que hace siglos
Que te amo.

Margalit Matitiahu

miércoles, 28 de enero de 2009

Soledad sin olvido


¡Qué pena ésta de hoy!
Haberlo dicho todo,
volcando por completo
lo que pesaba tanto,
y ver luego que todo
se queda siempre dentro,
que las palabras fueron
espejos engañosos,
cristales habitados
por fantasmas sin vida;
que todo queda dentro
con sus negras presencias,
insistentes, doliendo.

Manuel Altolaguirre

martes, 27 de enero de 2009

Piel de no verte


Hasta dónde la tinta
escribe un verso?
Letras de tinta borro
Vino tinto en la piel
Piel de no verte
Piel a piel la distancia
Tinta el papel de rojo ocre
Y cobre ausente
Está tinto el amor
Voy a beberte.

Marisa Trejo Sirvent

lunes, 26 de enero de 2009

Tu voz está oscura


Tu voz está oscura
de besos que no me diste
de besos que no me das
la noche es polvo de este exilio
tus besos cuelgan lunas
que hielan mi camino y
tiemblo
debajo del sol.

Juan Gelman

domingo, 25 de enero de 2009

El olvido


El olvido es morir en la mente del otro,
haber dejado de existir en la trama vital
de quien olvida...

El olvido es un instante,
es no recordar
es sentir que los ruidos de la calle
han dejado de parecerse
a los que escuchamos juntos,
que las risas son nuevas
y no hay referencias a antes de ti
ni de nosotros...

El olvido es un callo en la memoria
afectiva del corazón.

Puede la amnesia del amor golpear
sobre las promesas, los planes,
las ideas dispersas como las hojas del otoño;
Puede el desmayo del alma dejar caer al suelo
el cuerpo pesado de los encuentros.

Pero si tú me olvidas
y aunque yo no te recuerde,
mis células están llenas de tus jugos,
y los pulmones llenos de tu aire,
mis pies acuñados en tus andares
y los silencios llenos de tus silencios.

Olvido es eso,
dejar de tener conciencia
que sigues en mí...

Yuri Tabak

sábado, 24 de enero de 2009

Presencia


Me inquieta tu recuerdo
como una ventana abierta
como un árbol contra el cielo
como una cama deshecha
sin saber quién ha dormido en ella.

Me inquieta tu presencia
como un silencio nuevo.

Nadim Martínez

viernes, 23 de enero de 2009

Deshora


Cuando llegué te habías
ido del brazo de otro amor.

Y no quise decirte: «Vuelve,
perdóname esta vez,
se me hizo tarde,
fue un pequeño descuido
de la vida, una leve
distracción del destino».

Aquel silencio que selló mis labios
me hiere todavía el corazón.

Meira Delmar

jueves, 22 de enero de 2009

Invierno


Sólo se oye la lluvia
Cómo besa
Con sus bocas sedientas
Los ojos de la tierra
¡Sólo se oye la lluvia
Como una extraña queja!

Silencio tú te mojas

Carlos Edmundo de Ory

miércoles, 21 de enero de 2009

Estar contigo


Estar contigo es un vocablo insólito
y el día que se rompa en pedacitos
el enorme silencio del olvido
será un eco anacrónico en mis noches

Alejanado de tu hechura a tientas
repitiendo sintigo en mi destierro
ya no cultivaré la corteza uniforme
de una estrella en la punta de mis dedos

Eres tan espantosamente joven
que estar contigo es un regalo loco

Carlos Edmundo de Ory

martes, 20 de enero de 2009

Y luego nada


Pasé por ti como una borrasca,
como una tempestad anunciada.
Pasé así, como una ráfaga de
viento.
Obedeciste a tu ímpetu andariego,
obedecí a mi búsqueda de afectos.
Pasaste por mí como una ola que
rompe
con su furia, de la noche, el silencio,
como una estrella que no da tiempo
a pensar en su forma, en su destino,
que deja su estela y nos quita el
aliento.
Pasamos así, sin darnos cuenta...
de la quietud al desasosiego,
y luego nada... nada... solo silencio.

Teresa Aburto Uribe

lunes, 19 de enero de 2009

Pequeña muerte


Fue una pequeña muerte
tu partida.
Una muerte pequeña que me crece
cuando imagino
a veces que estás cerca
y me obstino en dar vueltas
por las calles
y regreso a mi casa
con la lluvia
cayendo
y me asalta tu voz
en la noche
sin horas.

Claribel Alegría

domingo, 18 de enero de 2009

La rosa enferma


estás enferma, ¡oh rosa!
El gusano invisible,
que vuela, por la noche,
en el aullar del viento,

tu lecho descubrió
de alegría escarlata,
y su amor sombrío y secreto
consume tu vida.

William Blake

jueves, 15 de enero de 2009

Ragazza


«Discúlpeme»
-sueño que le interrumpo en plena calle-,
«lleva usted mi corazón
pegado a la suela del zapato».
Y, entonces,
descubro que también me envuelve
el violeta dulce y calmo de sus ojos.

Elena Medel

miércoles, 14 de enero de 2009

Aquí pasa el silencio vagabundo

Aquí pasa el silencio vagabundo.
Aquí cae la lluvia de la tarde,
y humedece los ojos de cristal.
Es la ciudad mi cárcel.
Y eres tú mi verdugo.
En tus brazos de fieltro
me someto al suplicio
de tus besos de hielo.
Repites los gestos conocidos
y penetras mi cuerpo somnoliento.
No tengo alma que vuele, cante
o gima.
Para el amor he muerto.

Renata Durán

martes, 13 de enero de 2009

El alma en fuga


Inicio mi exilio,
acurrucada entre mil recuerdos
mi vientre y la luna,
la soledad y los sonidos del silencio:
todos son relativos a la luz.
Avanzo despacio,
sin desiertos ni avenidas
las calles se abandonan a mi paso;
mi geografía sigue encadenada a la oferta y la demanda.
La muerte está lejana, tampoco la temo;
mis manos sobreviven descaradas de palabras
y desde otro naufragio de lunas recojo las letras
pues siempre hay rastros de poesía
hasta en el instante de la huida.
Selene, hambrienta deseos apalabrados,
busca la luz de otros tiempos, o ¿del nuestro?,
la flor de un calendario, o un nuevo mapa,
tan sólo arranca pétalo a pétalo hasta
la última hoja.
Allá en la cercana lejanía
un volcán incinera las pesadillas,
mientras el faro marca el horizonte;
queda un mes para decir si hay vida o retorno
allí donde el sol sorprende a la soledad
hasta deshojarla de miedos
cuando el capullo se abra ante el milagro
del niño que ya es hombre,
se asome al mar, hidrate sus labios
y pueda gritar versos sin cadenas
el amor del poeta
un parto de gorriones
o la libertad de una isla.

Ana María Fuster Lavín

lunes, 12 de enero de 2009

Pre-textos


Seguramente se trata del cansancio
De lidiar con las paredes

Caminar en las aceras
Mirar fotografías viejas

Es el cansancio de los ojos abiertos
Y del parpadeo

Tragar saliva sin contemplaciones

En serio cansa
Cargar las manos llenas de principios

Y soportar a todos lo que arrastran
El sexo en sus pestañas

Tal vez alivie un beso con el diccionario abierto

Probablemente se cure
Enterrándose en tu cuerpo ausente.

Blanca Castellón

domingo, 11 de enero de 2009

Lluvia


Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia...

Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.

Siempre el amor me llega así.
Sin ruido,con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.

Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado...
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.

Julia Prilutzky

Amor



Amar es este tímido silencio
cerca de ti, sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir el calor de tu saludo.

Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.

Amar es percibir, cuando te ausentas,
tu perfume en el aire que respiro,
y contemplar la estrella en que te alejas
cuando cierro la puerta de la noche.

Salvador Novo

viernes, 9 de enero de 2009

Poema de la angustia existencial


Interrogante eterna abrazada a un alma
¿Quien soy y porque en este cuerpo resido?
¿Acaso la vida es más que angustia y calma?
lagrimas y dolor es siempre el pago recibido.
Eterno sufrimiento invade mi ser,
al cuestionar el sentido de porque respiro.
Una vida quebrantada agoniza por saber
la razón y esencia de este breve destino.
¿Porque estamos en este valle de lagrimas?
La angustia no se detiene. Sigue creciendo...
A solas con el pesado equipaje te rindes
y en carcajada deforme, por no llorar...ríes.
(Si en tu faz se aloja irónica y perenne mueca
los demás piensan que te falta una tuerca)
Continuas tu paso cansado como ciego autómata.
El mundo entero gira y gira sin detenerse jámas.
A traves de la angustia te cuestionas
¿A quien le importa otra vida que gira sin voluntad?
Y entonces te ríes de la vida,
de la gente que adrede te hiere.
De los que apuñalan sin avisar.
De aquellos que no te quieren.
Del vecino que acecha tus secretos,
de tu hermano y el portero.
De los amigos buenos y malos.
Del humilde limonero.
De magnos reyes y bellas princesas
de la hipocresia de falsos profetas.
De todos sin piedad te ries incontrolabre
pues el universo tampoco sabe
para que vivimos en este árido valle
que desangra el alma, los huesos y la carne.
Por eso es que sin querer queriendo,
de todos me sigo riendo.
Nadie es dueño absoluto de la verdad.
¿Vive acaso quien conozca la respuesta?
En este mundo loco y cruel....
¿Donde se esconde la felicidad?
desconozco el autor

jueves, 8 de enero de 2009

Te borraré


Te borraré con una esponja de vinagre,
con un poco de asco.
Te borraré con una lágrima importante
o con un gesto de descaro.
Te borraré leyendo metafísica,
con un telefonazo o los saludos
que doy a la ceniza;
con una tos o un cárdeno minuto.
Te borraré con el vino de los locos,
sacándome estos ojos;
con un varón metido aquí en mi tumba.
Te borraré con juegos inocentes,
con la vida o la muerte;
¡aunque me vuelva monja o me haga puta!
Carilda Oliver

martes, 6 de enero de 2009

Y no se por qué


Estoy triste... y no sé por qué;
he bebido amor, y aún tengo sed.
Estoy sola... y no sé por qué
quisiera saberlo, mas no lo diré...
Estoy sola y no sé por qué,
quisiera besar, y no sé a quién.
Estoy enamorada... y no sé de qué.
Quisiera saberlo... y no puede ser.
Estoy triste y sola... y no sé por qué.

Gloria Fuertes

lunes, 5 de enero de 2009

En vano



En vano:

dondequiera miro fracasos encuentro.
Me duele en el alma mentir a toda hora.
Mientras te sonrío, lloro en mis adentros,

en vano.

La cita...

Rompe aquella copa: hallarás la esperanza
que va prolongando, acentuando el dolor.
En la vida triste, una triste ilusión:

la cita.

¡La separación!
¡Qué tormentos tiene que soportar el alma!
A menudo basta la alusión del dolor.
Aquí estoy perdido, sin poder comprender

la separación.

Atanasio Fet

domingo, 4 de enero de 2009

Geografía

"Eres libre" -dijiste.
Yo te miré en silencio
con la expresión absurda
de esas viejas muñecas
que se pierden un día
tras haberse arrastrado
por todos los caminos
sin rumbo de la infancia.

"Puedes ir donde quieras"
-dijiste. Y de repente
encogieron los mapas,
no hubo puertas abiertas,
una goma invisible
borró todas las calles
y entonces fue el dolor
un camino sin tierra y sin orillas.

Irene Sánchez Carrón

sábado, 3 de enero de 2009

Podría estar más sola


Podría estar más sola sin mi soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de él,
no estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento,
sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.
Emily Dickinson

viernes, 2 de enero de 2009

No es nada de tu cuerpo


No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca -tu boca
que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.
Jaime Sabines

Te dije


Te dije que eras lo mejor que le había pasado a mi vida y es cierto. Dentro de un mundo de simulaciones y falsedades, donde muchas cosas nunca son lo que aparentan, ni lo que la gente cree. Tú eres mi verdad, mi luz, mi esperanza y mi vida.
Renan Irigoyen