domingo, 28 de febrero de 2010

Nocturno


Mi noche es como un valle reluciente de huesos.
La piel arena, sílice. Los labios agrietados.
Una cruz de ceniza sobre el vientre desnudo.
Heme aquí entre malezas, entre ortigas,
muerta de cara al techo de mi alcoba,
con la luna bailando en mi pupila
y el corazón como una liebre herida
que persiste en vivir. Quizá algún día
un enjambre de abejas fabrique su colmena
cerca de mí. Quizá algún día
me despierte el zumbido de su vuelo
sobre mis ojos, sobre mi garganta
y reverbere el cuerpo, luminoso,
como un antiguo mar que alza sus olas.
Piedad Bonnet

sábado, 27 de febrero de 2010

Pouso de poesias


Depois dos beijos, e tantos desejos
Sobrou o pecado disvirginado
Na boca escandalosamente louca
Que anoitece pura como uma prece.

Não prova mais carícia com malícia;
A ave antes canora, virou senhora
Sibila súplicas tão suas, tão únicas
Gorjeia sem ansiedade a sua saudade.

Gagueja versos sombrios, com choro macio
Nunca mais uma paixão, morreu sua emoção.
Em vida sepultada, agora é um nada
Cria e recria o dia em poesia.
Angélica Teresa Almstadter

viernes, 26 de febrero de 2010

Tengo un sueño dormido


Tengo un sueño dormido
en la espalda
una ilusión
que bate alas
en mi vientre.
Tengo siete letras
tatuadas en mis manos
para escribirle
a un papel en blanco
tu sonrisa
y un balcón en mi calendario
para dejar entrar tus golondrinas.
Susana Reyes

jueves, 25 de febrero de 2010

Del tacto


Acércate despacio a mis dominios;
que tus dedos tanteen el espacio
ciegamente, la oscuridad que envuelve
mi cuerpo; que construyan un camino
y lleguen hasta mí a través del velo
espeso y taciturno de las sombras.
Sálvame con la luz que hay en tus dedos
si me tocan, conjura la desidia,
enciéndeme o abrásame en el tacto
esplendoroso y claro de tus manos.
Como las mariposas de la noche,
hacia la llama iré que tú convocas,
que prefiero quemarme a estar a oscuras.
Josefa Parra

miércoles, 24 de febrero de 2010

Siempre tú



Entre el mínimo incendio de la rosa
y la máxima ausencia del lucero,
se quedó tu recuerdo prisionero
viviendo en cada ser y en cada cosa.

Te presiento en la cita milagrosa
que se dan la mañana y el jilguero,
y en el aire, traslúcido tablero
donde escribe en color la mariposa.
Todo me habla de ti. Sobre la brisa
persiste la nostalgia de tu risa
como una dulce música remota.

En los labios tu nombre me florece
y al saberte lejano, me parece
que me bebo tu ausencia gota a gota.

Jorge Robledo Ortiz

martes, 23 de febrero de 2010

Nada


Como la vida es nada en tu filosofa
brindemos por el cierto no ser de nuestros cuerpos.

Brindemos por la nada de tus sensuales labios
que son ceros sensuales en tus azules besos;
como todo lo azul, quimérica mentira
de los blancos océanos y de los blancos cielos.

Brindemos por la nada del material reclamo
que se hunde y se levanta en tu carnal deseo;
como toda la carne, relámpago, chispazo,
en la verdad mentira sin fin del Universo.

Brindemos por la nada, bien nada de tu alma,
que corre su mentira en un potro sin freno;
como toda la nada, bien nada, ni siquiera
se asoma de repente en un breve destello.

Brindemos por nosotros, por ellos, por ninguno;
por esta siempre nada de nuestros nunca cuerpos;
por todos, por lo menos; por tantos y tan nada;
por esas sombras huecas de vivos que son muertos.

Si del no ser vinimos y hacia el no ser marchamos,
nada entre nada y nada, y cero entre cero y cero,
y si entre nada y nada no puede existir nada.

Julia de Burgos

lunes, 22 de febrero de 2010

Añadirte a mi piel


Quiero hervirte
en el centro de mis suspiros,
desgreñar tus ansias en mi ansiosa piel,
y encender piras infinitas
en la avenida de mis piernas
para guiar tu clavel por mi noche.

Desmadejar tus besos con mis besos,
en la flor de mi naranjo adormecer tu sed.
Sentir en mi elástico triángulo
azules bocanadas
y convertirte en amaranto ocaso,
para deleitarme con tu espuma,
para echar anclas,
para perseguir gaviotas,
para morir en ti.
Lina Zerón

domingo, 21 de febrero de 2010

Cuando...

Cuando tu lengua escarba mi cuerpo lacerado...
He dispuesto en mi rostro surcos inconfundibles...
No pronuncio tu nombre por miedo a ver la herida...
Recuerda que la lluvia cayó porque yo quise...
Recuerdo el amor que me nacía al tiempo de la lluvia...
Sabía que vendrías...
Ya nunca volveremos al viejo paraíso donde nace la lluvia.
Elsa López

sábado, 20 de febrero de 2010

Ningún otro


Ningún otro
me ha dado garantías de lo que soy
¡Me quiere tanto! No me siento digna
Y me escondo en el hábito del mundo
Tanto
Que se ha metido en mí
A sabiendas
Que le soy infiel
No está pasando nada
Me hace el uno
Y descanso en él
Cintia Desantis

viernes, 19 de febrero de 2010

Pena bienhallada


Ojinegra la oliva en tu mirada,
boquitierna la tórtola en tu risa,
en tu amor pechiabierta la granada,
barbioscura en tu frente nieve y brisa.

Rostriazul el clavel sobre tu vena,
malherido el jazmín desde tu planta,
cejijunta en tu cara la azucena,
dulciamarga la voz en tu garganta.

Boquitierna, ojinegra, pechiabierta,
rostriazul, barbioscura, malherida,
cejijunta te quiero y dulciamarga.

Semiciego por ti llego a tu puerta,
boquiabierta la llaga de mi vida,
y agriendulzo la pena que la embarga.

Miguel Hernández

jueves, 18 de febrero de 2010

Se eu...


Se eu te pudesse dizer o que nunca te direi, tu terias que entender aquilo que nem eu sei.

Fernando Pessoa

miércoles, 17 de febrero de 2010

Sin querer saber


Y si es cierto que has dejado de quererme...
yo te pido, ¡por favor, no me lo digas!
Necesito por hoy y todavía navegar inocente en tus mentiras...
Dormiré sonriendo y muy tranquilo.
Me despertaré bien temprano en la mañana.
Y volveré a hacerme a la mar, te lo prometo...
Pero esta vez... sin atisbo de protesta o resistencia
naufragaré por voluntad y sin reservas
en la profunda inmensidad de tu abandono...
Jorge Bucay

martes, 16 de febrero de 2010

Confesión

Sé que soy irritable, celoso, imperativo,
infeliz, exigente, que razones no escucho;
que siempre estoy buscándote querellas sin motivo;
¡y crees que no te quiero..y es que te quiero mucho!

Te busco, te regaño, y hago tu vida triste...
Serías más dichosa, por todos consentida,
si para mí no fueras cuanto en el mundo existe,
y si este amor no fuera todo el bien de mi vida.

¡Si tú me amaras, y si yo te amara,
cuánto te amaría!

Paul Géraldy

lunes, 15 de febrero de 2010

Cuando huía


Cuando huía, en un vuelo de tocas trastornada,
de la impetuosa voluntad de mi deseo,
se refugiaba en un rincón, como una gata…
pero sus uñas eran más dulces que mis besos…
se le venía el velo hasta los ojos mágicos;
surgían leves rizos del cortado cabello,
rizos que descubrían un jardín imprevisto,
¡aquellos rizos de oro en los ojos inmensos!
Y en la proximidad ardiente del placer de su carne
Me incendiaba el olor de todos sus secretos,
aquel olor más fuerte para mí…y para ella…
¡que el olor de los lirios y el olor del incienso!
Juan Ramón Jiménez

domingo, 14 de febrero de 2010

Todo es uno


Momentos como si fuesen
Una frontera desesperada
Las palabras explotan o se atascan
Cada verso es una victoria

Y entonces no distingues
Entre Arte y realidad

Y aceptas que los personajes de Shakespeare
Resultan ser más interesantes
Que la mayor parte de la gente que conoces

Alfredo Rodríguez

sábado, 13 de febrero de 2010

Poema de amor


Oh tú que sabiamente lanzas hermosas miradas,
Bellas como la medianoche a través de la ventana
Te vi sobre la carretera por donde erraba al azar
Entre los perfumes, el tiempo y las risas campestres

El sol alumbraba tus cabellos con un largo rayo
Tus pupilas lanzaban sobre mis su doble llama
Tu te me apareciste, oh ninfa! Y yo consideré
Tu rostro de virgen y tus caderas de mujer
Te vi sobre la carretera por donde erraba al azar
Entre los perfumes, el tiempo y las risas campestres
Oh tú que sabiamente lanzas hermosas miradas,
Bellas como la medianoche a través de la ventana.
Renée Vivien

viernes, 12 de febrero de 2010

Sueño

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Alzáronse en el cielo
los nombres confundidos.
Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Nuestros cuerpos quedaron
frente a frente, vacíos.
Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Entre nuestros dos cuerpos,
¡qué inolvidable abismo!

Emilio Prados

jueves, 11 de febrero de 2010

Silencio


Háblame en silencio,
no emplees palabras.
Respeta el encanto,
no rompas la magia
del dulce coloquio
de tu alma y mi alma.
Háblame en silencio
¡no emplees palabras!
Esther Novalgos Laso

miércoles, 10 de febrero de 2010

Escoriación


Herida que queda, luego del amor, al costado del cuerpo.
Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,
donde la sal duele, y arde el yodo,
que corre todo a lo largo del buque,
que deja pasar la espuma,
que tiene un ojo triste en el centro.
En la actividad de navegar,
como en el ejercicio del amor,
ningún marino, ningún capitán,
ningún armador, ningún amante,
han podido evitar esa suerte de heridas,
escoriaciones profundas, que tienen el largo del cuerpo
y la profundidad del mar,
cuya cicatriz no desaparece nunca,
y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,
de otras travesías. Por el número de escoriaciones
del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;
por las escoriaciones de nuestra piel,
cuántas veces hemos amado.
Cristina Peri Rossi

martes, 9 de febrero de 2010

Amé su cuerpo entonces


Amé su cuerpo entonces y su alma.

Su piel fue para mí la tierra firme;
la soñé como un sexto continente
no registrado en mapas todavía.

Soñé con la bahía de su boca.

Su pelo era una selva virgen
que abría su misterio mineral y oscuro.
Soñé con las ciudades de sus pechos.

Los ríos de las venas que afloran en su piel
eran rutas abiertas
a la navegación y al gozo.

Se podía viajar en su mirada.

En las blancas llanuras de sus manos
yo cultivé el maíz y buenas relaciones.

Después no pude estar sino en su cercanía.
Otto Raúl González

lunes, 8 de febrero de 2010

Algún día me iré


Algún día me iré... pero aquí quedaré,
quedaré porque soy de aquí,
recordaré cada momento de este lugar,
de este puerto.

Recordaré cada silencio
de este mi mar, mar eterno.
No olvidaré las calles,
tampoco olvidaré el cielo...
no olvidaré la brisa
que le dio paz a mi alma,
que le dio un sentido a mis hechos
.Me iré mañana tal vez,
me iré con tu recuerdo,
con un amor escondido
que sólo conoce el silencio,
el silencio que dejar
écuando pase el tiempo,
el silencio que llevaré
cuando pase febrero,
me iré mañana tal vez,
o tal vez... mañana me quedo.

Teresa Aburto Uribe

domingo, 7 de febrero de 2010

No decía palabras


No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
Luis Cernuda

sábado, 6 de febrero de 2010

Amarte y sólo amarte


Solamente deseo amarte
Una tempestad llena el valle
Un solo pez el río
Te he hecho
A la medida de mi soledad
Todo el mundo para esconderse
Días y noches para comprenderse
Para contemplar en tus ojos
Todo lo que pienso de ti
Y de un mundo hecho a tu imagen
Y las noches y los días gobernados por tus párpados.

Paul Éluard

viernes, 5 de febrero de 2010

Pasión


¡Este oleaje denso de la sangre,
marca oscura y terrible!
No amor. Ansia de besar la tierra,
los árboles, el aire.
Acaríciame...
Soy una música callada,
misteriosa y bellísima,
¡Acaríciame!
El mundo se llenará de sonidos vibrantes
de un hondo rumor de caracolas
¡Ah, esta sed! No quiero más
que morirme,
dejar mi cuerpo atrás, destruido, harapiento,
¡No quiero más que morirme!
¿Qué es una mujer desnuda?
Una ola, un bloque de mármol,
un puñado de tierra,
un cráter para mirar al infierno.
Susana March

La oscuridad no sirve de escondite


Te he escondido en esta farsa
Para no ver que soy la confundida
Es la excusa
Que demora la urgencia
Donde la desbordada contención se aviva.
Cintia Desantis

jueves, 4 de febrero de 2010

A ti


Si te quiero, si te olvido.
Si sintiéndote querido
Tú te dejas ausentar,
Y presientes que en tu mundo
De magnitud excelente,
Me impedirás el entrar.
Te lo ruego, te lo pido.
Si es así dime tu olvido...
...Que yo también se olvidar.
Ana María Zacagnino

miércoles, 3 de febrero de 2010

Por instantes


Soy amor de carne y hueso
soy ancla, vela y timón de una barca
soy un sol quemando el alba
una noche de estrellas perfumada.
Por instantes soy capricho en tu sonrisaso
y espejo en tu mirada
soy eco
soy vida que desprenden tus palabras.
Por instantes soy viento enfurecido
que se eleva hacia tu alma
llega y toca tus sentidos
y se vuelve brisa llana.
Por instantes soy eterna
soy caricia
soy poema
soy chiquilla y mujer de tierra fresca
mas si tú te alejas en un instante
no soy más que tierra muerta.
Rocío Zubiría Luque

lunes, 1 de febrero de 2010

Solamente


ya comprendo la verdad
estalla en mis deseos
y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios
ya comprendo la verdad
ahora
a buscar la vida
Alejandra Pizarnik