jueves, 31 de enero de 2008

Los adioses

Los adioses como venas silenciosas
ingresando estallando
los adioses en el aire
en los ojos
sin palabras
un ocaso
los adioses
mutación cambio
cómo duelen
cómo nos dejan huérfanos...

Claudia Ainchil

miércoles, 30 de enero de 2008

Rostros


…rostros de mujeres
rostros
risas de mujeres
risas
labios de mujeres
labios
lágrimas de mujeres
lágrimas
rostros, risas, labios, lágrimas.
Mujer,
perpetuamente viva
perpetuamente amada
Mujer.
Augusto Casola

martes, 29 de enero de 2008

Haikus gastronómicos


I. Primer plato
Sopa de ilusión.
embeber nuestros cuerpos
y evaporarnos.

Buñuelos de Eros.
Así rellenas mi ser,
tú, viril pasión.

II. Segundo plato
Caricias suaves.
Asadas en mi cáliz
de niña perversa.

Empanado en mí:
besos de fuego y licor,
sexo y fulgores.

III. Postre
Helado y fuego.
Tu caramelo dulce sobre mi cuerpo.

Soufflé éxtasis,
clímax de chocolate
cópula y fresa.
Ana María Fuster Lavín

lunes, 28 de enero de 2008

Amores de amores


Hay amores de amores,que pasan por la vida,
dejando aquella huella,que nadie borrará.
Ni el tiempo ni el olvido,Porque jamás se olvidan,
esos grandes amores que latente están.
Amores Tan inmensos,Tan sentidos,tan fuertes,
y a la vez tan sublimes,que pudieran crear,
una inmensa cadena,que los una en la muerte,
la misma que en la tierra, los unió hasta el final
Hay amores de amores,de esos que por sus signos,
la gente habla de ellos,porque dejaron huellas.
Amores que perduran,a travéz de los siglos,
porque hicieron historias fasinantes, y bellas.
Hay amores,los hubo,seguirán existiendo.
Mientras dos,que se amen,unan sus corazones.
Para darse la vida,y en ella compartiendo,
la dicha que comparten,los amores de amores.
Aurora García

domingo, 27 de enero de 2008

La lluvia es...


La lluvia es no siempre constante en rincones como estos
El viento extingue su mirada
Bajo la cúpula en las copas de los árboles
Todo es normal, por lo tanto

Escarban mis palabras el laberinto aterrado del lenguaje
Sin embargo
No encuentro otra manera más simple de decir te amo
No, aún no la encuentro...

Entiende mi vida y las veces que el adiós tocó a nuestra puerta
Son sólo notas al pie de una página triste

Amor, tus ojos del adiós brillante
Son nórdicamente un viaje antártico

Hay calor en tus ojos, lava en tu mirada
Cuando me miras
Las gélidas palabras entumecidas
Se escabullen de vergüenza en mi desvanecida garganta
Y sólo palabras tórridas abordan mi lengua
Sólo palabras dulces atacan mi léxico
Matizando el ambiente de un encarnado color,
El amor, amor
El amor es el que me habla
Y yo, mi vida, te hablo a ti.
Vicente Sandoval

sábado, 26 de enero de 2008

Quiero...


Si ya no vienes


Si ya no vienes, ¿ para qué te aguardo?
Y si te aguardo, di por qué no vienes,
verde y lozana zarza que mantienes
sin consumirte el fuego donde ardo.
Cuánto tardas, amor, y cuánto tardo
en rescindir los extinguidos bienes.
Ya quién me salve no lo sé, ni quienes
clavan el alma dardo sobre dardo.
A la mañana, que se vuelve oscura,
sigue la noche, que se vuelve clara
a solas con tu sed, que hiere y cura.
No quisiera pensar si no pensara
que, privado que fui de tu hermosura,
me olvidara de mí si te olvidara.
Antonio Gala

viernes, 25 de enero de 2008

El amor


El amor es la más fuerte de las pasiones, porque ataca al mismo tiempo a la cabeza, al corazón y al cuerpo.
Voltaire

jueves, 24 de enero de 2008

Seis

Algo de mi felicidad
quedó contigo.
quedó contigo
todo lo que yo soñaba.
Los tiempos idos:
el beso a medianoche
que te daba;
el tacto de tu piel,
tu voz callada
en la suave penumbra
de una habitación
extraña.
Parte de mi voluntad
contigo queda:
mis ansias plenas,
mi empuje ante la vida,
mis poemas.
Llego al final
de una jornada y,
aparte de mi amor,
no queda nada
más que un dolor
que agobia y pesa,
y la certeza
de que parte
de mi vida en ti
se queda.

Gustavo Masso

miércoles, 23 de enero de 2008

Yo no lo sé de cierto


Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre
algún día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.
Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo)

Jaime Sabines

martes, 22 de enero de 2008

Mar


Te acariciaba, mar, en mi desvelo.
Te soñaba en mi sueño, ¡inesperado!
Te esperaba en la sombra recatado
y te oía en el silencio de mi duelo.

Eras, para mi cuerpo, cielo y suelo;
símbolo de mi sueño, inexplicado;
olor para mi sombra, iluminado;
rumor en el silencio de mi celo.

Te tuve ayer hirviendo entre mis manos,
caí despierto en tu profundo río,
sentí el roce de tus muslos cercanos.

Y aunque fui tuyo, entre tus brazos frío,
tu calor y tu aliento fueron vanos:
cada vez más te siento menos mío.

Xavier Villaurrutia

lunes, 21 de enero de 2008

Conversación


Cada vez que te hablo, otras palabras
escapan de mi boca,
otras palabras.
No son mías. Proceden de otro sitio.
Me muerden en la lengua. Me hacen daño.
Tienen, como las lanzas de los héroes,
doble filo, y los labios se me rompen
a su contacto, y cada vez que surgen
de dentro -0 de muy lejos, o de nunca-,
me fluye de la boca un hilo tibio
de sangre que resbala por mi cuerpo.
Cada vez que te hablo, otras palabras
hablan por mí, como si ya no hubiese
nada mío en el mundo, nada mío
en el agotamiento interminable
de amarte y de sentirme desamado.
Luis Alberto de Cuenca

sábado, 19 de enero de 2008

Ángel del amanecer


O, Ángel, Ángel del Amanecer
Has venido a mí
Cubierta por sábanas tan frescas

Ángel, Ángel del Amanecer,
Reposa en mí,
Reposa en mí.

Tómame entre tus brazos
Mansos;
El río fluye a la mar,

La concha vacía
Es llenada
Mil veces.

Domingo:
Las calles tranquilas,
Los pajarillos trinan

Incitando al
Sol remolón a brillar.
David Castro Rubio

viernes, 18 de enero de 2008

La poesía es un atentado celeste


Yo estoy ausente pero en el fondo
de esta ausencia
Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que me han esperado muchos años.

Se cansaron de esperarme y se sentaron.

Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en
estado de espera
Ellos querrían mi lenguaje para
expresarse
Y yo querría el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco el atroz equívoco

Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo
de cortezas
Me estoy haciendo árbol Cuántas cosas
me he ido convirtiendo en
[otras cosas...

Es doloroso y lleno de ternura

Podría dar un grito pero se espantaría la
transubstanciación
Hay que guardar silencio Esperar
en silencio.
Vicente Huidobro

jueves, 17 de enero de 2008

Un hemisferio en una cabellera


Déjame respirar mucho tiempo,
mucho tiempo,
el olor de tus cabellos;
sumergir en ellos el rostro,
como hombre sediento en agua de manantial,
y agitarlos con mi mano,
como pañuelo odorífero,
para sacudir recuerdos al aire.
¡Si pudieras saber todo lo que veo! ¡Todo lo que siento!
¡Todo lo que oigo en tus cabellos!
Mi alma viaja en el perfume
como el alma
de los demás hombres en la música.
Tus cabellos contienen todo un ensueño,
lleno de velámenes y de mástiles;
contienen vastos mares, cuyos monzones
me llevan a climas de encanto,
en que el espacio es más azul y más profundo,
en que la atmósfera
está perfumada por los frutos,
por las hojas y por la piel humana.
En el océano de tu cabellera entreveo
un puerto en que pululan cantares melancólicos,
hombres vigorosos de toda nación
y navíos de toda forma,
que recortan sus arquitecturas finas y complicadas
en un cielo inmenso
en que se repantiga el eterno calor.
En las caricias de tu cabellera
vuelvo a encontrar las languideces
de las largas horas pasadas en un diván,
en la cámara de un hermoso navío,
mecidas por el balanceo imperceptible del puerto,
entre macetas y jarros refrescantes.
En el ardiente hogar de tu cabellera
respiro el olor del tabaco mezclado con opio
y azúcar;
en la noche de tu cabellera
veo resplandecer lo infinito del azul tropical;
en las orillas vellosas de tu cabellera
me emborracho con los olores combinados del algodón,
del almizcle y del aceite de coco.
Déjame morder mucho tiempo tus trenzas,
pesadas y negras.
Cuando mordisqueo tus cabellos elásticos y rebeldes,
me parece que como recuerdos.

Charles Baudelaire

miércoles, 16 de enero de 2008

Desdecir


En mi cara conjugan
la totalidad de mis pensamientos
Se me escapan
Quiero decir:
no puedo disimular
lo que no quiero decirte
Quiero decir:
por más que lo intente
mi rostro te habla de golpe
Quiero decir
y no puedo
Diego Labrador

martes, 15 de enero de 2008

Lo de siempre...


domingo, 13 de enero de 2008

El templo


Tu aliento es la humedad que necesito
para hacer crecer el nombre de una planta
entre las ruinas de este templo: el poema
de tus ojos, un ensayo aún tembloroso
de comparar esas pestañas con helechos.

Andrés Anwandter

sábado, 12 de enero de 2008

Insominos III


Amiga...
Cultivemos el silencio. El encuentro a ratos es un deseo...
Pensamientos que se buscan.
Tropiezan en el brindis del día... déjalos... Son libres
No lo convenimos...
Y es perfecto
Como lo que me dice el instante...
De ti...
Iván Trejo

viernes, 11 de enero de 2008

Te amo


miércoles, 9 de enero de 2008

Por el horizonte


Por el horizonte
se asoma la luna
con gran rapidez
adueñándose de todos
los silencios.
Los sueños
la imploran misericordia,
las esperanzas
son convertidas en sus esclavas.
La luna ondea en el cielo
callado y melancólico.
Lentamente
comienza a dibujar
su gran poema enamorado
a lo largo del inmenso
firmamento.
José Gerardo Vargas Vega

martes, 8 de enero de 2008

Nuditá


Una mujer desnuda
avanza como el mar a fuego
lento
se abre como una flor
se mueve como una balsa
descansa como un suspiro
se viste como un dolor

Una mujer desnuda
camina por el fuego sin
ahogarse
y de su corazón brotan palomas
que sueltan sueños que en la
sombra arden

Una mujer desnuda tiene miedo
de que aparezca el mundo y no
haya nadie
que responda por todo lo soñado.
Ervey Castillo

lunes, 7 de enero de 2008

No te detengas


No dejes que termine el día sin haber crecido un
poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros
mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la
vivas ...

Walt Whitman

sábado, 5 de enero de 2008

Ahora que te quiero


Ahora que te quiero
ahora que te quiero todavía,
ahora que te espero,
ahora, amada mía,
burbuja de deseo, melodía
real como soñada
que bailas fantasía en el vacío,
amada, amada, amada,
jardín de luz sombrío,
tangible como estatua de rocío,
quisiera que el olvido,
sicario de la muerte vaporoso,
tu ser tan conocido,
me hiciese nebuloso
vacío, borrado, neblinoso.

Quisiera así olvidarte,
quisiera así poder desconocerte,
quisiera así velarte,
poder desvanecerte,
para poder volver a conocerte.
Marc Sil

viernes, 4 de enero de 2008

Mirándonos

Entre tus ojos de esmeraldas vivas
te miro el alma, de ilusiones llena,
como entre dos cisternas pensativas
se ve del cielo la extensión serena.

El colibrí de tu mirada riela
sobre el agua enturbiada de mis ojos,
y de tus célicas mejillas vuela
un crepúsculo rosa de sonrojos.

Hilo por hilo la ilusión devana
y urde sueños de fina filigrana
la araña de mi vaga fantasía.

Porque cuando me miras y te miro
sale volando tu alma en un suspiro
y embriagada de amor cae en la mía.

Cruz Salmerón Acosta

miércoles, 2 de enero de 2008

Violín obligado


En tu cerebro harapiento entró Mozart:
una ética absoluta, fresco y antiguo.
Cuántas cosas desde el mundo lo ocupaban,
pesadas. Puertas, caminos,
y montañas de polvo que reclamaban
un orden para un significado.
Pero el violín circuló
y todas las desesperaciones lo seguían
en círculos, como perros que no alcanzan
el tema central, la intensidad secreta,
el solo de Mozart en su cielo obligado.
Joaquín Giannuzzi

martes, 1 de enero de 2008

Te extraño