
Quisiera que viviésemos cien años
para amarnos,
que el sol brillase tanto
y que nunca nos ciegue la penumbra.
Que en la noche las estrellas iluminen
y la luna acaricie con su manto
nuestro amor tan ardiente y encendido.
Que tu cuerpo tenga
la imperiosa necesidad
de enlazarse al mío,
y que nuestras almas
se unan tanto
sin saber siquiera
¡que alguna vez no estuvieron unidas!
Nora Friedmann


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