lunes, 27 de octubre de 2008

Elegía


Caminaba mirando el cielo
y me fui de narices.
Ahora echo sangre por todas partes:
las rodillas, el aire, los recuerdos:
mi falda se desgarró
y perdí los aretes, la razón.
¿No hay en el alma
una manera otra
de vivir un desamor?
María Mercedes Carranza

sábado, 25 de octubre de 2008

Sólo niebla


Tanta neblina atormenta mis sentidos.
Tantas incoherencias perturban mi sentir.
Mi pensar oscurece al recorrer mi pasado
y mi pasión se agiliza esperando lo no ocurrido.
Es un opio que extermina lo que siento en lo profundo
y un vacío me alimenta que no puedo concretar.
Palpo todas mis dolencias y encuentro una vez más los disturbios de mi alma y el temor a despertar.
Anhelo sentir tu calor prendido simplemente en llamas y en la hoguera de mi fuego tu nombre sólo me calma.
No te oigo ni te escucho sólo siento el latir,
que produce mi corazón al pensarte junto a mí.
Kayzim Suárez

jueves, 23 de octubre de 2008

Soledad


Soledad sabe una copla
que tiene su mismo nombre:
Soledad.
Tres renglones nada más:
tres arroyos de agua amarga,
que van, cantando, a la mar.
Copla tronchada, tu verso
primero, ¿dónde estará?
¿Qué jardinero loco,con sus tijeras de plata
le cortó al ciprés la punta,
Soledad?
¿Qué ventolera de polvo
se te llevó la veleta,
Soledad?
¿O es que, por llegar más pronto
te viniste sin sombrero,
Soledad?
Y total:
¿qué mas da?
Tres versos:
¿para qué más?
Si con tres sílabas basta
para decir el vacío
del alma que está sin alma:
¡Soledad!
José María Pemán

miércoles, 22 de octubre de 2008

La gran estupidez


La gran estupidez de la humanidad consistió en considerar el amor como una idea.
El amor es un instinto.
Darle cerebro es afligirlo.

Godofredo de Alancar

martes, 21 de octubre de 2008

Dejé mis manos


Dejé mis manos
en un rincón
de sus sábanas

Olvidé
mi boca
mis ojos
mi olor

Alboroté su casa
Walter Morán

lunes, 20 de octubre de 2008

Entre


Entre tus brazos
entre mis brazos
entre las blandas sábanas
entre la noche
tiernos
graves
feroces
entre la sombra
entre las horas
entre
un antes y después.
Idea Vilariño

domingo, 19 de octubre de 2008

Gotas


¿Se hieren y se funden?
Acaban de dejar de ser la lluvia.
Traviesas en recreo,
gatitos de un reino transparente,
corren libres por vidrios y barandas,
umbrales de su limbo,
se siguen, se persiguen,
quizá van, de soledad a bodas,
a fundirse y amarse.
Trasueñan otra muerte.
Ida Vitale

sábado, 18 de octubre de 2008

Nueva presencia

Venías de tan lejos como de algún recuerdo.

Nada dijiste. Nada. Me miraste a los ojos.
y algo en mí, sin olvido, te fue reconociendo.

Desde una azul distancia me caminó las venas
una antigua memoria de palabras y besos,

y del fondo de un vago país entre la niebla
retornaron canciones oídas en el sueño.

Mi corazón, temblando, te llamó por tu nombre.
Tú dijiste mi nombre... Y se detuvo el tiempo.

La tarde reclinaba su frente pensativa
en las trémulas manos de los lirios abiertos,

y a través de las nubes los pájaros errantes
abrían sobre el campo la página del vuelo.

Con los hombres cargados de frutos y palomas
interminablemente pasaba el mismo viento,

Y en el instante claro de los bronces mi alma,
llena de ángelus, era como un sitios del cielo

Una vez, antes, antes, yo te había perdido.
En la noche de estrellas, o en el alma de un verso.

Una vez. No sé donde... Y el amor fue tan sólo
encontrarte de nuevo.

Meira Delmar

viernes, 17 de octubre de 2008

Pensaba que yo era


Pensabas que yo era como aquella,
que te sería posible olvidarme,
que me arrojaría sollozando
bajo los cascos de tu corcel.
Que pediría a las curanderas
cualquier raíz en agua maléfica,
y te enviaría un regalo temible:
mi favorito pañuelo fragante.
Maldito seas: Ni un gemido, ni una mirada
conmovería tu alma de roca.
Pero te juro yo por el Paraíso,
por la milagrosa imagen santa
y por el ardor de nuestras noches,
que nunca volveré a ti...
Anna Ajmátova

jueves, 16 de octubre de 2008

Ten esperanza


Lo comprendes? Lo has comprendido.¿Lo repites? Y lo vuelves a repetir.Siéntate. No mires hacia atrás. ¡Adelante!Adelante. Levántate. Un poco más. Es la vida.Es el camino. ¿Que llevas la frente cubierta de sudores, con espinas, con polvo, con amargura, sin amor, sin mañana?...Sigue, sigue subiendo. Falta poco. Oh, qué joven eres.Qué joven, qué jovencísimo, que recién nacido. Qué ignorante. Entre tus pelos grises caídos sobre la frente brillan tus claros ojos azules,tus vividos, tus lentos ojos puros, allí quedados bajo algún velo.Oh, no vaciles y álzate. Álzate todavía. ¿Qué quieres?Coge tu palo de fresno blanco y apóyate. Un brazo a tu lado quisieras. Míralo.Míralo, ¿no lo sientes? Allí, súbitamente, está quieto. Es un bulto silente.Apenas si el color de su túnica lo denuncia. Y en tu oído una palabra no pronunciada.Una palabra sin música, aunque tú la estés escuchando.Una palabra con viento, con brisa fresca. La que mueve tus vestidos gastados.La que suavemente orea tu frente. La que seca tu rostro,la que enjuga el rastro de aquellas lágrimas.La que atusa, apenas roza tu cabello gris ahora en la inmediación de la noche.Cógete a ese brazo blanco. A ese que apenas conoces, pero que reconoces.Yérguete y mira la raya azul del increíble crepúsculo,la raya de la esperanza en el límite de la tierra.Y con grandes pasos seguros, enderézate, y allí apoyado, confiado, solo, échate rápidamente a andar...
Vicente Aleixandre

miércoles, 15 de octubre de 2008

Te amo ¿por qué me odias?


-Te amo... ¿por qué me odias?
-Te odio... ¿por qué me amas?
Secreto es éste el más triste
y misterioso del alma.
Mas ello es verdad... ¡Verdad
dura y atormentadora!
-Me odias, porque te amo;
te amo, porque me odias.
Rosalía de Castro

martes, 14 de octubre de 2008

Biblia


Sean mis manos como ríos
entre tus cabellos.

Mis pechos como naranjas maduras.

Mi vientre un comal cálido para tu hombría.

Mis piernas y mis brazos sean como puertas,
como puertos para tus tempestades.

Mi pelo como algodón en rama.

Todo mi cuerpo sea hamaca para el tuyo,
y mi mente tu olla,
tu cañada.
Gioconda Belli

lunes, 13 de octubre de 2008

Lo bueno


Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción.
Joaquín Sabina

domingo, 12 de octubre de 2008

Me acordaré de ti


Me acordaré de ti
cuando tropiece con una piedra negra
me acordaré de ti
cuando el día súbitamente se estremezca
me acordaré de ti
cuando nieve, cuando truene, cuando llueva
me acordaré de ti
cuando todo se transforme tras la niebla
me acordaré de ti
cuando el mundo se sumerja en la miseria
me acordaré de ti
cuando llore, cuando caiga, cuando muera
me acordaré de ti
cuanto más te olvide
cuando menos te quiera.

Miquel Ballester

jueves, 9 de octubre de 2008

Plegaria


No hay lugar para las palabras cansadas.
Solo la oscuridad crece.

Las sombras aún se esconden,
en el alma de las cosas sin retorno.

Vencerán las tinieblas
a esta costumbre
de vivir todos los días,
como nómades caminando entre despojos
pidiendo a las estrellas un poco de luz?

La serenidad,
nace de la plegaria.

Es ella la que me nutre
generosa como una madre.

Susana Giraudo

miércoles, 8 de octubre de 2008

Despedida


Te vas y yo me quedo para siempre conmigo.
Una quietud de árbol nace por mi cintura.
Te vas como una sombra, reptando la llanura,
herida por las uñas larguísimas del trigo.
Amiga mía fuiste cuando yo fui tu amigo,
guardamos equilibrio de pasión y ternura;
pero el amor se añeja cuando el amor perdura:
ni me arrastra tu marcha ni a quererme te obligo
Te vas y yo me quedo como siempre, contento.
La brisa da en mis ojos caricias y arañazos
y poco a poco surge la redondez del llanto.
Te vas y no me importa. Sí me importa. Lo siento.
Se ha quedado vacío el hueco de mis brazos
y un ruiseñor de piedra ha crecido en mi canto.
Enrique Morón

martes, 7 de octubre de 2008

Desnudo en sombra


Volverse a enamorar.
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior,
no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me asusta y que ¿quiero?
poseer, pero... tú, ahí estás tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar,
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado...
y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.
Almudena Guzmán

lunes, 6 de octubre de 2008

Veintiún Poemas de Amor XII


Durmiendo, girando incesantes como planetas en sus praderas nocturnas:
un roce es suficiente para hacernos saber que no estamos solas en el universo,
aún dormidas los fantasmas del sueño de dos mundos cruzan sus pueblos fantasmas,
casi hablándose entre sí.

Despierto al susurro de tus palabras dichas a años luz o años sombra como si mi propia voz hablara.
Pero tenemos voces diferentes, aún en sueños,
y nuestros cuerpos, tan parecidos, son sin embargo diferentes
y resuena el pasado a través de nuestras venas cargado con lenguajes diferentes, sentidos diferentes,
pero cualquier crónica del mundo compartida podría ser escrita con un sentido nuevo:
éramos dos amantes de un género,
éramos dos mujeres de una generación

Adrienne Rich

domingo, 5 de octubre de 2008

Estoy sentado..


Me he acostumbrado a beber la noche lentamente,
porque sé que la habitas, no importa dónde,
poblándola de sueños.
El viento de la noche abate estrellas
temblorosas en mis manos,
que aún no se conforman,
viudas inconsolables de tu pelo.
En mi corazón se agitan los pájaros
que en él sembraste y a veces
les daría la libertad que exigen
para volver a ti,
con el helado filo del cuchillo.
Pero no puede ser.
Porque estás tan en mí,
tan viva en mí,
que si me muero a ti te moriría.
Juan Gelman

sábado, 4 de octubre de 2008

En los rincones


En los rincones escondidos de mis sueños
te busco y no te encuentro,
ayer estabas hoy ya no estás,
¿por qué has desaparecido?
¿por qué te has esfumado?,
era tan bello soñar contigo,
era tan dulce que estuvieses conmigo,
que triste me siento al recordarte,
ya casi ni siquiera el recuerdo
permanece de forma clara,
pero siempre querré sentirte,
siempre permanecerás en mi
por que jamás renunciaré al amor.
Chelo Ponsoda Martín

viernes, 3 de octubre de 2008

En la niebla


!Extraño, vagar entre la niebla!
Solitario está cada arbusto y piedra,
ningún árbol mira al otro,
cada uno está solo.
Lleno de amigos estaba para mí el mundo,
cuando mi vida era clara todavía;
ahora que la niebla cae,
nadie ya más está visible.
Verdaderamente, nadie es sabio
si la tiniebla no conoce,
lo inevitable y silencioso
de todo lo aparta.
¡Extraño, vagar entre la niebla!
Vivir es estar solo.
Ningún hombre conoce al otro,
cada uno está solo.
Herman Hesse

jueves, 2 de octubre de 2008

Yo te amé en el silencio


Yo te amé en el silencio de la ignota atalaya
que calla su tesoro de oro inaccesible.
Y ahora que te canto -¡maldito sea el llanto
del amor que se canta!-, qué soledad sonora,
qué insensata y agónica trompetería, qué estéril,
qué grave fundamento, qué infierno irreparable.
Vicente Núñez

miércoles, 1 de octubre de 2008

Si supiera...



Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al señor para poder ser el guardián de tu alma.
Gabriel García Márquez