miércoles, 31 de marzo de 2010

Espasmos de memoria


Sube,
baja,
trepa y me sacude.
Se enciende,
me desborda,
se estremece.
Me aprieta las urgencias.
Me abre,
me penetra,
me lame las entrañas.
Me grita,
-desesperado-
tu recuerdo.
Mª José Aldunate

martes, 30 de marzo de 2010

Tengo aquí en el alma


Tengo aquí en el alma, ya vieja y gastada,
un templo sagrado en eterna clausura,
donde guardo todo lo que mi destino
me supo brindar de alegría y ventura.
Está para el mundo vedado el sendero
que lleva hacia aquel inviolado retiro,
y preferiría cortarme la lengua
antes que franquear el secreto camino.
Explícame, ¿cómo desde el primer día,
—día que tan lejos está para mí—
tan insinuante, tan clara y segura,
has podido tú penetrar hasta allí?
Atanasio Fet

lunes, 29 de marzo de 2010

Así, verte de lejos


Así, verte de lejos, definitivamente.
Tú vas con otro hombre, y yo con otra mujer.
Y sí que como el agua que brota de una fuente
aquellos bellos días ya no pueden volver.

Así, verte de lejos y pasar sonriente,
como quien ya no siente lo que sentía ayer,
y lograr que mi rostro se quede indiferente
y que el gesto de hastío parezca de placer.

Así, verte de lejos, y no decirte nada
ni con una sonrisa, ni con una mirada,
y que nunca sospeches cuánto te quiero así.

Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
la noche entera es corta para soñar contigo
y todo el día es poco para pensar en ti.
Mario Benedetti

domingo, 28 de marzo de 2010

En una palabra


Éramos como
algunas vocales
que casan
bien en ciertas palabras.
Ahora yo soy una consonante
que cae al estar sola
y tú un acento
que hace morir las palabras.
Emanuele Kraushaar

sábado, 27 de marzo de 2010

Una vez


Hoy anduvimos celosamente humanos,
rescatando el idilio de las horas.
Por eso fui buscando un lapso claro
para ofrecerte mi vendimia simple.
Pero tú, generoso hasta el convite del vino
de mi agrazón oscura, hiciste uvas doradas,
y un poco deslumbrado
de pronto, todo lo cambiaste
y se tiñeron tus ojos de dulzura
y nada más que así fue nuestro encuentro.
Había una vez. No.
Erase una vez. No.
Que fueron muy felices. No.
Ya lo sé, amor,
son los tenaces juegos de tu ausencia.
María Luisa Artecona de Thompson

viernes, 26 de marzo de 2010

Breve


Llegas cuando menos
te recuerdo, cuando
más lejano pareces
de mi vida.

Inesperado como
esas tormentas que se inventa
el viento
un día inmensamente azul.

Luego la lluvia
arrastra sus despojos
y me borra tus huellas.

Meira Delmar

jueves, 25 de marzo de 2010

Historia


Él le cuenta falsas historias,
viajes que nunca sucedieron,
y le susurra al oído
cuánto la quiere,
mientras ella juega con sus anillos
tímida y nerviosa.

Ella mira apasionadamente
su boca carnosa,
y se deja seducir
por el cálido movimiento
que producen sus labios al moverse.
Le confiesa
que al llegar la noche
le mostrará su secreto.

Y él le susurra al oído
que nunca dejará de amarla,
que siempre la llevará entre sus venas;
y se estrechan las manos con más fuerza,
y bajan las miradas con vergüenza,
y se besan, y sonríen,
y de eso hace ya
miles de años.

Toni García Arias

miércoles, 24 de marzo de 2010

Aprendemos


Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.
Sam Keen

martes, 23 de marzo de 2010

Elegía


La alegría apagada de los años turbulentos
pesada es para mí; mas como el vino,
mientras pasan los años me da más embriaguez.
Mi camino es sombrío. Labores y dolor
me promete el agitado mar del porvenir.
Pero, amigos, aún no quiero morir.
Quiero vivir, para pensar, para sufrir.
Y sé que entre penas, ansiedades y congojas
me aguardan placeres todavía:
a veces gozaré las armonías;
a veces lloraré ante una visión,
y quizás en la tristeza de mi ocaso,
el amor lucirá su sonrisa de adiós.
Alexander Puskhin

lunes, 22 de marzo de 2010

Canción del amor lejano


Ella no fue, entre todas, la más bella,
pero me dió el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
Acaso fue porque la ame de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.
Tuve su amor como una cosa ajena,
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.
Ella estuvo en mis brazos, sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fué en el viento
y que vuelve en el viento todavía.
Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre la llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
laesperanza feliz de la cosecha.
Ella fué lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.
Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dió el amor más hondo y largo.
Nunca fue mía. No era la más bella.
Otras me amaron más, y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
José Ángel Buesa

domingo, 21 de marzo de 2010

Amante


Lo que yo no quiero
es darte palabras de ensueño,
ni propagar imagen con mis labios
en tu frente, ni con mi beso.
La punta de tu dedo,
con tu uña rosa, para mi gesto
tomo, y, en el aire hecho,
te la devuelvo.
De tu almohada, la gracia y el hueco.
Y el calor de tus ojos, ajenos.
Y la luz de tus pechos
secretos.
Como la luna en primavera,
una ventana
nos da amarilla lumbre. Y un estrecho
latir
parece que refluye a ti de mí.
No es eso. No será. Tu sentido verdadero
me lo ha dado ya el resto,
el bonito secreto,
el graciosillo hoyuelo,
la linda comisura
y el mañanero
desperezo.
Vicente Aleixandre

sábado, 20 de marzo de 2010

El amor


El amor, a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,
y él sigue ardiente y joven, oliendo a rosa eterna.

Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
la mujer a su beso cobra un sentido mágico que,
como en los senderos, sin cesar se renueva...

Vienen al alma música de ideales conciertos,
palabras de una brisa liviana entre arboledas;
se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
dejan como un romántico frescor de madreselvas...

Juan Ramón Jiménez

viernes, 19 de marzo de 2010

Cançó manyaga


Si una dolça feblesa m'escau,
jo diré com em plauen les roses;
si una dolça feblesa m'escau,
jo ho diria si goses no goses.
Com l'infant que ja sap que és petit
i se'n val amb ingènua malícia;
que ara em sento el voler arraulit,
pres tot ell d'un desig de carícia.
I seré una doneta només,
tota plena de planys i de noses,
i quan vingui l'amat amb son bes
li diré com em plauen les roses.
Clementina Arderiu

jueves, 18 de marzo de 2010

Ángel desnudo, mujer inacabable


Ángel desnudo, mujer inacabable,
demonio mineral que llevó hasta mis labios
el fruto más sabroso, la delicia
ardiente de su beso.

(Volvería a nacer sólo por apresar
el fulgor encendido de aquel cuerpo).

Como un eco de diosa inmarcesible,
la memoria, como un mar de infatigables gozos,
me ha traído el fantasma de aquel beso.

Beso redondo y blanco, frontera de otro beso,
hasta hacer un anillo de sus labios
que precipite mi boca en el silencio.

Y mi palabra sea su beso redimido,
renovado más allá del límite del beso,
la promesa cumplida en la cadena
sin final de su boca en los espejos.

Que ya no habrá más besos me decía,
que ya no habrá para el amor más tiempo.

Miguel Florián

miércoles, 17 de marzo de 2010

Amor


Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

Antonio Gamoneda

martes, 16 de marzo de 2010

Poema


Oigo incluso cómo ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua
son sus lágrimas.
oigo el agua
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj
se vuelve pomos en la cómoda
se vuelve papel sobre el suelo
se vuelve calzador
ticket de lavandería
se vuelve
humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...
poco importa
poco amor
o poca vida
no es tan malo
lo que cuenta
es observar las paredes
yo nací para eso
nací para robar rosas de las avenidas de la muerte.
Charles Bukowski

lunes, 15 de marzo de 2010

Porque la tarde es gris y todos hablan


Porque la tarde es gris y todos hablan
yo escucho dilatarse un gran silencio.
Las gentes van juntando más palabras:
yo no sé de sus voces ni sus ecos.
Los árboles se alejan lentamente
entre la tibia niebla del paseo
mientras las frases caen como gotas
y apenas van cambiando los acentos.
Porque la tarde se va haciendo noche
los murmullos son más, los ruidos menos
y los pájaros se hunden en la sombra:
aún los oigo cantar; ya no los veo.
Tanto sonido inútil, derramado,
si dos palabras bastan hoy: te quiero
Julia Prilutzky

domingo, 14 de marzo de 2010

Soledad a media noche


Se han puesto ya la luna y las pléyades. Es media noche. Pasa el tiempo. Y yo sigo durmiendo sola.
Safo de Lesbos

sábado, 13 de marzo de 2010

Amor de mis entrañas


Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
Federico García Lorca

viernes, 12 de marzo de 2010

Ausencia


Qué poco dura
la huella de una página
o el sabor de un verso,
o el saber de tan débil arquitectura;
poesía;
mezcla de tejidos y piel y memoria,
alquimia de fluidos y sangre y fotos y nada
sobre la palma inerte de esta hoja
que mide su tiempo
en ausencias al cuadrado.
Toni García Arias

jueves, 11 de marzo de 2010

Jaque


Fue un tablero aquél, tu amor, y la
jugada
fue la vida que perdí por un momento.
Me encerraste entre torres
escarpadas
y acosado por corceles de desprecio
batallé como un rey enardecido
pero el jaque estaba dado...
...y caí muerto

Teodoro R. Frejtman

miércoles, 10 de marzo de 2010

Existes



EXISTES porque habitas
a distancia que nos une co tempo.
Polo solsticio último
que nos ensinou a amar
na soidade de sentírmonos xuntos.
Pola paixón dos corpos
extasiados na experiencia prohibida.
Polas palabras ditas
perante o propio oído
da distancia que nos une, amada.
Existes porque agardas
novos outonos para volver a amar
e sentírmo-lo sangueda paixón desenfreada
latexando novamente, meu amor
.E na feliz distancia
que prendeu a unión dos nosos corpos,
lembrareime, amada,
que no solsticio último de inverno
existo por que sei que existes.

Modesto Fraga

martes, 9 de marzo de 2010

Condena


A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.
Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.
No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,
porque, en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.
Antonio Gala

lunes, 8 de marzo de 2010

Cuando llegues....


Cuando llegues...
habrá un florecimiento de amapolas.
Un himno nuevo entonará la sangre;
y al sentir el milagro de tus manos,
brotarán de mi canto lirios blancos.
Me vestiré los tules nupciales de la aurora.
Bañaré mis cabellos con reflejos de sol;
habré puesto a mi boca el dulzor de las mieles,
y a mis senos, arrullos con preludios de amor.
Cantarán los minutos mis arterias cansadas.
Ya mi espera se tiende con caminos de luz;
pon a tus pies sandalias tejidas de ilusiones,
que hallarán primavera cantando plenitud:
Cuando llegues...
habrá germinación en los vergeles
al abrirse mi carne en floración;
y en el dulce cansancio de la entrega,
se mecerá una cuna y una flor.
Beatriz Zuluaga

domingo, 7 de marzo de 2010

Soneto sediento


Mi tú. Mi sed. Mi víspera. Mi te-amo.
El puñal y la herida que lo encierra.
La respuesta que espero cuando llamo.
mi manzana del cielo y de la tierra.
Mi por-siempre jamás. Mi agua delgada,
gemidora y azul.Mi amor y seña.
La piel sin fin. La rosa enajenada.
El jardín ojeroso que me sueña.
El insomnio estelar. Lo que me queda.
La manzana otra vez. La sed. La seda.
Mi corazón sin uso de razón:
me faltas tanto en esta lejanía,
en la tarde, a la noche, por el día,
como me faltaría el corazón.
Eduardo Carranza

sábado, 6 de marzo de 2010

La cadena de tu amor

Que sólo quede de mí, aquel poquito con que pueda llamarte mi todo.
Que sólo quede de mi voluntad aquel poquito con que pueda sentirte en todas partes, volver a ti en cada cosa, ofrecerte mi amor en cada instante.
Que sólo quede de mí aquel poquito con que nunca pueda esconderte.
Que sólo quede de mis cadenas aquel poquito que me sujete a tu deseo, aquel poquito con que llevo a cabo tu propósito en mi vida;
La cadena de tu amor.

Rabindranath Tagore

viernes, 5 de marzo de 2010

Susurros


Suaves ecos, lejanas risas,
una voz que huye y una sonrisa apagada.

Recuerdos que se alejan en la bruma,
teñidos de impotencia y desesperación.

El tiempo no perdona, destruye todo,
incluso lo que el fuego del amor escribió.

Tu luz, tu voz,tu mirada y tus susurros,
son llamas de un amor que no se olvida.
Nelson Barragán

jueves, 4 de marzo de 2010

Estrela morta


Sei que non foi amor e, sen embargo, abriches
Amarga flor carnívora de noites os meus labios,
Deixándome beberte na túa sede escura,
Facéndome afogar no teu mar dos enganos.

O prestixio da estrela máis fermosa e maldita
Acendías no ceo ruín das madrugadas,
Nos calendarios grises nos que se abeira o inverno,
E era doce buscarte polas rúas estrañas.

Sei que non foi amor o que ti me ofrecías,
Pero amaba o perigo das estrelas na noite,
Que brillan nun instante e caen case sempre
No baleiro, na nada, nas distancias, nos lonxes.

Eu xoguei o que tiña para poder amarte,
A bandeira romántica; na brétema os meus pasos,
Sabendo que perdía meu corazón por terte,
E alleo vagaría, sen goberno nos anos.

Pisei a clandestina xeada desas horas
Nas que morre o desexo.
Pero entón xa levaba
A mancha dos teus bicos impregnando os meus beizos,
E cría que eran certas as palabras douradas.

Franqueárasme a porta do teu longo desvelo,
Desa paixón sen nomes, precipitada, cega,
Abismos do teu corpo sobre min derrubaras,
E unha torre danada nas miñas horas lentas.

Caeron as camelias, no chan, apodrecidas,
Marcharon, invisibles, murchas flores no aire:
Veu un vento de marzo para queimarnos xoves
Coas causas inocentes, cos ollos lostregantes.

Pasou a vida longa, como pasan os ríos.
As princesas do mal extinguíronse todas:
A cidade borrounas do libro da lembranza,
O teu nome está escrito naquelas follas mortas.

Pero canto daría outra vez por mentirme,
Cantos dos meus infernos baixaría a buscarte,
Cantas albas desperto -ameazada lúa-
E que extensión de sombras e de luceiros fráxiles

Pasaría por verte, outra vez, e mirarte.
Coller estrelas mortas na nosa man non doe,
Se aquelas non feriran coa súa luz tantas noites.
Ramiro Fonte

miércoles, 3 de marzo de 2010

De reojo


Te voy a mirarAsí de reojo
Para que comprendas
Que no me asusta
El rumor de tus pupilas
Y que descenderé
Por una vena tuya
Montada en una soga
Y me dolerán
Los lagrimales
De tanto
Retorcerte la brisa.
Zoé Valdés

martes, 2 de marzo de 2010

El mar


Como en un lecho me tendí en el mar.
Hechizada por musgos y por linos
tuve acoso de brazos peregrinos
que me echaban las ondas al pasar.
Contra mi carne se batió el azar.
El agua -furia, vértigos y vinos-
se entretenía con los bordes finos
de mis caderas, blancas de esperar.
Entonces: grave, pálido, insereno,
llegaste como llega siempre el mar
y tu mirada me rompió este seno.
Ni Dios mismo nos pudo separar:
cuando una ola te volvía ajeno
entrabas en mis piernas con el mar.
Carilda Oliver

lunes, 1 de marzo de 2010

Y Adán abrazó a Eva


Y Adán abrazó a EVA
Y al estrecharla entre sus brazos
Creyó que abrazaba toda la tierra.
Y allí, en medio de los campos,
Debajo de las ramas,
En pleno contacto con la tierra se juntaron
Sus cuerpos y sus almas,
Y Eva sintió que rugían
De placer sus entrañas
Cuando Adán afiebrado vertía
En ella el germen de la vida.
¡Oh instante solemne y profundo!
Instante supremo
Más grande que todo el universo
¡Oh apertura del amor en el mundo!
Vicente Huidobro