viernes, 30 de abril de 2010

Sin llave


Me tienes y soy tuya.
Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!...

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota... Y tú quisieras tuya
la llave del misterio...

Si no la tiene nadie... No hay llave.
Ni yo misma,¡ni yo misma la tengo!

Ángela Figueroa Aymerich

lunes, 26 de abril de 2010

Bolero


Como no puedo tenerte
te convertiré en Bolero
en canto apasionado y desgarrado
que brota del corazón.
Como no puedo tocarte
danzaré en la oscuridad de mi pena
y te elevaré a suspiro
imaginando tu sentir.
Como no puedo verte
retendré el último instante
meciendo los minutos
para que estosno encuentren su fin .
Como no puedo saborearte
te sazonaré en almendra amarga
reservándote para los postres
como un dulce manjar.
Y es que como no puedo tenerte
te idealizaré con las manos,
con el pensamiento
hasta con la boca te idealizaré.
Te viviré en las mañanas
que nunca amanecimos
y en las muchas noches
que no compartimos.
Porque tengo el sabor en los labios
de la miel que aún no he probado.
Porque lo único que puedo hacer
es quererte y sentirte
dentro de mi ser
dentro de mi cuerpo
dentro de mi canto.
Elevándote a suspiro
a suspiro prohibido.
Alicia Aragón

martes, 20 de abril de 2010

Desenfadados



Desenfrenados, airosos,
surgen en el alma los deseos
que el cuerpo por las noches calma.

Claman piedad.
Gritan “ya basta”.

Un “nomeolvides”,
un “parasiempre”
surgen del alma de los amantes.

Desenfrenados, airosos,
saltan desde su piel los anhelos
que el alma por la mañana
calma.

Ellos,
siempre tan desenfadados,
los amantes,
abriendo el desparpajo de la vida
fundiendo su condición,
no renegando de ella.
Ana Buquet

lunes, 19 de abril de 2010

Lema que siempre me repito


Me hablas de otros lugares,
de playas y de hoteles cálidos donde el sol
es un vecino más y la felicidad una costumbre.
Me dices que esta gran ciudad te angustia,
que tu cuarto no tiene buenas vistas,
que tu espejo es infiel con tus deseos.

Yo te escucho paciente y te contesto:
no hay sitios más felices, hay personas
más desilusionadas, y hombres más satisfechos.
A tu alma, tan clara como triste,
no le falta la luz, le sobran las ventanas.
Alberto Carpio

domingo, 18 de abril de 2010

Viento


ya no me traigas más
su voz de río
que la mañana
se acurruca en almanaques
respirame las sombras
rastríllame nostalgias
que no quiero guardar
ningún retazo
de sus manos ausentes
en mi cuerpo.
Silvia Spinazzola

sábado, 17 de abril de 2010

Vida de mujer


Con un beso la inocencia se va desvaneciendo.
Con un te quiero la mujer se va despertando.
Con un te amo la niña desaparece en lo infinito.
Con el olvido, las hojas se van cayendo y la ilusión se pudre por completo.
El corazón se va endureciendo y el ser se va esclareciendo.
El alma se vuelve hielo y la vida va decayendo.
Brota una lágrima del fantasma que una vez fue niña
y recorre el espíritu de una agriada y melancólica mujer,
la que alguna vez rió en el ayer.
Es simplemente la ruleta que nos toca vivir.
Kayzim Suárez

viernes, 16 de abril de 2010

Dime que sí


Dime que sí,
compañera,
marinera,
dime que sí.

Dime que he de ver la mar,
que en la mar he de quererte.
Compañera,
dime que sí.

Dime que he de ver el viento,
que en el viento he de quererte.
Marinera,
dime que sí.

Dime que sí,
compañera,
dime,
dime que sí.

Rafael Alberti

jueves, 15 de abril de 2010

Pequeñez


Es cosa tan pequeña nuestro llanto;
son tan pequeña cosa los suspiros...
Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morirnos.

Emily Dickinson

miércoles, 14 de abril de 2010

Pasa el viento


De aquel amor que nunca fuera mío
y sin embargo se tomó mi vida,
me queda esta nostalgia repetida
sin fin, cuando sollozo y cuando río.

A veces desde el fondo del estío,
llega la misma música entre oída
en el tiempo gozoso, la encendida
música que cayera en el vacío.

Y quiere asirla el corazón. Beberla
como un vaso de vino. Retenerla
para creer de nuevo en la dulzura.

Pero se escapa y huye con el viento,
y me deja tan sólo este lamento,
donde esconde su rostro la amargura.

Meira Delmar

martes, 13 de abril de 2010

Poema del amor



El amor le resbalaba!
Hoy vendo heridas de ayer…
¿Quién es quien amaba, quién?

Vicente Núñez

lunes, 12 de abril de 2010

Sólo desnuda conocí


Dejé las vestiduras
Perdidas durante la tormenta.
Sólo desnuda conocí
que se escribe con fuego.
el nombre del misterio.
Ligia Guillén

domingo, 11 de abril de 2010

Empezar




Todavía no he bebido lo suficiente.
No digo mucho, digo lo suficiente.
Así que ahórrate la otra vez
y próximas. Nunca dije: atada soy.
Ni me horroricé por un beso
en cualquier parte. Adoro
sólo lo adorable. Un día, u otro
siempre puede asomarse una
a la ventana y ver tejados.
Adoro los tejados y beber.
Bebo para la tirria, para
comprender. No te entiendo,
me levanto, está bien,
no me quedo.


Concha García

sábado, 10 de abril de 2010

Ella


Siempre me sorprende cuando la veo
entre la gente y de la nada aparece…
Y del modo sublime que la luz pinta colores
en lo tenue de un amanecer en calma;
o la agonía de una tarde imprime
en el celeste cielo diminutos agujeros…
ella, con sólo una pizca de ella,
da presencia a mis vacíos de ausencia
y enciende luceros
que guían mi alma
hasta su alma bella.
Habrá miles que se le asemejan…
me digo sorprendido
cuando la miro ahí…
entre toda esa gente que me resulta indiferente.
Pero si ella un día
por razones que dios no quiera
no apareciera,
los amaneceres perderían sus colores
si ya no pudiera amanecer con ella…
Y las tardes…,
las tardes dejarían que las noches
se sorprendieran sin estrellas.
Marcelo D. Ferrer

viernes, 9 de abril de 2010

La mañana



Consciente de que era la última vez que te veía, te miré.
Tu rítmica respiración era el único sonido en la penumbra de la pieza.La deznudez descobijada de tu cuerpo te hacía tan vulnerable. Era como que la ausencia de ropa te quitara la coraza que no me dejas penetrar cuando estás despierto. La certeza de que solo eres mío cuando duermes me inundó el alma de una triste ternura.
Recorrí tu cuerpo con mis ojos, tus vellos, tus extremidades, tus montañas y valles. Te acaricié el rostro; no te despertaste. El cansancio de una noche intensa era más fuerte que el dulce roce de mis yemas recorriendo tus rasgos.Comencé a vestirme, contínuamente mirándote. Cada prenda adherida a mi cuerpo marcaba distancias, creaba abismos.
Ya vestida, acerqué mis labios a tu mejilla y sin rozarla, respiré profundamente, para en mi mente, en mi corazón, grabar para siempre el aroma de tu piel.
Luego de mirarte por última vez, cerré silenciosamente la puerta de tu casa.
A la salida, noté una bifurcación en el camino de mi vida, dos senderos, dos direcciones, una elección.
Beatriz Pereira

jueves, 8 de abril de 2010

La sed


Tu beso fue en mis labios
de un dulzor refrescante.
Sensación de agua viva y moras negras
me dio tu boca amante.

Cansada me acosté sobre los pastos
con tu brazo tendido, por apoyo.
Y me cayó tu beso entre los labios,
como un fruto maduro de la selva
o un lavado guijarro del arroyo.

Tengo sed otra vez, amado mío.
Dame tu beso fresco tal como una
piedrezuela del río.
Juana de Ibarbourou

martes, 6 de abril de 2010

Amar


Amar a alguien para hacerle distinto significa asesinarle.
Igor Caruso

lunes, 5 de abril de 2010

A corazón abierto


basta no quiero más de muerte
no quiero más de dolor o sombras basta
mi corazón es espléndido como una palabra
mi corazón se ha vuelto bello como el sol
que sale vuela canta mi corazón
es de temprano un pajarito
y después es tu nombre
tu nombre sube todas las mañanas
calienta el mundo y se pone
solo en mi corazón
sol en mi corazón.
Juan Gelman

domingo, 4 de abril de 2010

Mujer


Tu cuerpo
mientras te desnudas
pareciera una guitarra
cubierta de suspiros
palpando en el aire
(herido de tus senos)
inventarios de besos afincados
en la abertura
musical de tu cuello.
Ahora
en esta cama,
en esta nave
victoriosa
en donde nuestros sexos
se entregan
sin reposo y sin vergüenza,
empapados
por la sábana que nos funde
en el sudor
de una sola sangre,
estremecido
por el choque
de nuestras palpitaciones,
es fácil
decirle miserable
a la tristeza
o infame
a la envidia
de quienes nos imaginan.

Esta nochelas estrellas
despiertan en tus manos,
y tus dedos,
velas del deseo,
alumbran
susurros penumbrosos.
Un chisporroteo
de esmeraldas
se desliza
sobre la mediación
de nuestros cuerpos:
son tus ojos
escarbando dulces
la imprevista
derrota del adiós.
Ariel Montoya

sábado, 3 de abril de 2010

Quise una vez...


Quise una vez y para siempre
-yo la quería desde antaño-
a ésa mujer, en cuyos ojos
bebí mi júbilo y mi daño...
Quise una vez -nunca así quise
ni así querré, como así quiero-
a ésa mujer, en cuyo espíritu
fundí mi espíritu altanero.
Quise una vez y desde nunca
-ya la querré y hasta que muera-
a ésa mujer, en cuya boca
gusté -otoñal- la Primavera.
Quise una vez -nadie así quiso
ni así querrá, que es arduo empeño-
a ésa mujer, en cuyo cálido
regazo en flor ancló mi ensueño.
Quise una vez -jamás la olvidé
vivo ni muerto- a ésa mujer,
en cuyo ser de maravilla
remorí para renacer...
Y ésa mujer se llama... Nadie,
nadie lo sepa -Ella sí y yo-.
Cuando yo muera, digas -sólo-
quién amará como él amó?
Leon Greiff

viernes, 2 de abril de 2010

Si pudiera olvidarte


Si con una lágrima pudiera acabarse
todo este dolor ... lloraría!
Si con no verte la cara se acabara
todo lo que siento por ti ahora ...
no te buscaría!
Si con dejarlos ser felices a ti y a ella
se acabara la tristeza que tengo ...
lo haría!
Si con ya no hablar de ti, te
olvidara ...
jamás te mencionaría!
Pero como nada de eso es posible ...
no me queda más ... nada más ...
que vivir esta pesadilla ...
Azucena Barajas

jueves, 1 de abril de 2010

Enamorarse y no




Cuando uno se enamora las cuadrillas

del tiempo hacen escala en el olvido,

la desdicha se llena de milagros,

el miedo se convierte en osadía,

y la muerte no sale de su cueva.




Enamorarse es un presagio gratis,

una ventana abierta al árbol nuevo,

una proeza de los sentimientos,

una bonanza casi insoportable,

y un ejercicio contra el infortunio.


Por el contrario desenamorarse

es ver el cuerpo como es y no

como la otra mirada lo inventaba,

es regresar más pobre al viejo enigma

y dar con la tristeza en el espejo.


Mario Benedetti