viernes, 30 de noviembre de 2007

En el desnudo mar

Duermo en la ondulación de tu cuerpo.
Besándote despierto y besándote duermo.
Sueño con el mar desnudo de tu piel.
Desnuda duermo para tenerte en mí desnudo.

Te visto con el calor de mis labios
y mi tibia boca te desviste.
Mis ojos brillan como el viento
que sostiene a los pájaros
que hoy por ti se desgajan.

Con frescura de campo mis labios muerdes,
a la orilla de un río sofocas mis calores.
Tu fuego cultiva gardenias en mis muslos
y salvaje te ofrezco mis senos
para en ellos colmes tus delirios.

En tu espada de hierro vivo
y como mariposa de tu hechizo
palpitante
al fuego vuelo.

Calor de mi cuerpo develan tus manos,
siento los dedos de tu estruendosa lengua
mi vientre saturado de rocío.

Y entonces te beso.
Te beso y te digo amor
con el entrecortado respirar de mi pecho.

Lina Zerón

jueves, 29 de noviembre de 2007

Busca dentro de ti


Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales.
Dentro de ti esta siempre el secreto, dentro de ti están todos los secretos.
Aún para abrirte camino en la selva virgen, aún para levantar un muro, aún para tender un puente, has de buscar antes, en ti, el secreto.
Dentro de ti hay tendidos ya todos los puentes están cortadas dentro de ti las malezas y lianas que cierran los caminos. Todas las arquitecturas están ya levantadas, dentro de ti.
Pregunta al arquitecto escondido. Él te dará sus fórmulas. Antes de ir a buscar el hacha de más filo, la piqueta más dura, la pala más resistente... entra en tu interior y pregunta...
Y sabrás lo esencial de todos los problemas y se te enseñará lo mejor de todas las fórmulas, y se te dará la más sólida de todas las herramientas.
Y acertarás constantemente, puesto que dentro de ti llevas la luz misteriosa de todos los secretos...
Amado Nervo

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Era mi amiga


Era mi amiga, pero yo la amaba
yo la amaba en silencio puramente,
y mientras sus amores me contaba,
yo escuchaba sus frases tristemente.
Era mi amiga, pero me gustaba
y mi afán era verla a cada instante.
Nunca supo el amor que yo albergaba
porque siempre me hablaba de su amante.
Era mi amiga para todo el mundo
porque a nadie mi amor yo confesaba,
pero yo la quería muy profundo
y forzosamente me callaba.
Era mi amiga, y mi cuerpo sentía
estremecer si ella me miraba,
al oírla junto a mí feliz me hacía
más de este amor ella nunca supo nada.
José Ángel Buesa

lunes, 26 de noviembre de 2007

La caricia


Los árboles se han guardado algunos rayos entre sus ramas
Velados como una mujer, evocando otros tiempos
El crepúsculo pasa llorando. Mis dedos saltan,
Temblando, provocativos, sobre la línea de tus caderas
Mis dedos ingeniosos se demoran en las convulsiones
De tu carne bajo el vestido, las dulzuras de tu pétalo...
El arte de tocar, complejo y curioso, iguala
Los soporíferos perfumes, el milagro de los sonidos
Delineo lentamente el gracioso contorno de tus caderas,
Tus hombros, tu cuello, tus insatisfechos pechos
Mi delicado deseo se rehúsa a besar
Brota y se esfuma en tus blancas voluptuosidades.
Renée Vivien

domingo, 25 de noviembre de 2007

Alianza



Ni el corazón cortado por un vidrio en un erial de espinas,
ni las aguas atroces vistas en los rincones
de ciertas casas, aguas como párpados y ojos,
podrían sujetar tu cintura en mis manos
cuando mi corazón levanta sus encinas
hacia tu inquebrantable hilo de nieve.
Nocturno azúcar, espíritu de las coronas,
redimida
sangre humana, tus besos
me destierran,
y un golpe de agua con restos del mar
golpea los silencios que te esperan
rodeando las gastadas sillas, gastando puertas.
Noches con ejes claros,
partida, material, únicamente
voz, únicamente
desnuda cada día.
Sobre tus pechos de corriente inmóvil,
sobre tus piernas de dureza y agua,
sobre la permanencia y el orgullo
de tu pelo desnudo,
quiero estar, amor mío, ya tiradas las lágrimas
al ronco cesto donde se acumulan,
quiero estar, amor mío, solo con una sílaba
de plata destrozada, solo con una punta
de tu pecho de nieve.
Ya no es posible, a veces ganar sino cayendo,
ya no es posible, entre dos seres
temblar, tocar la flor del río:
hebras de hombre vienen como agujas,
tramitaciones, trozos,
familias de coral repulsivo,
tormentas y pasos duros por alfombras
de invierno.
Entre labios y labios hay ciudades
de gran ceniza y húmeda cimera,
gotas de cuándo y cómo, indefinidas
circulaciones:
entre labios y labios como por una costa
de arena y vidrio, pasa el viento.
Por eso eres sin fin, recógeme como si fueras
toda solemnidad, toda nocturna
como una zona, hasta que te confundas
con las líneas del tiempo.
Avanza en la dulzura,
ven a mi lado hasta que las digitales
hojas de los violines
hayan callado, hasta que los musgos
arraiguen en el trueno, hasta que del latido
de mano y mano bajen las raíces.

Pablo Neruda

sábado, 24 de noviembre de 2007

El tiempo


El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno.
Henry Van Dyke

viernes, 23 de noviembre de 2007

Te amo


Te amo

Te amo de una manera inexplicable

De una forma inconfesable

De un modo contradictorio

Te amo

Con mis estados de ánimo que son muchos

Y cambian de humor continuamente

Por lo que ya sabes...

El tiempo la vida la muerte

Te amo

Con el mundo que no entiendo

Con la gente que no comprende

Con la ambivalencia de mi alma

Con la incoherencia de mis actos

Con la fatalidad del destino

Con la conspiración del deseo

Con la ambigüedad de los hechos

Aun cuando te digo que no te amo, te amo

Hasta cuando te engaño no te engaño

En el fondo llevo a cabo un plan

Para amarte más y mejor

Te amo

Sin reflexionar, inconscientemente

irresponsablemente , involuntariamente

Por instinto por impulso irracionalmente.

En efecto no tengo argumentos lógicos

Ni siquiera improvisados

Para fundamentar este amor que siento por ti

Que surgió misteriosamente de la nada

Que no ha resuelto mágicamente nada

Y que milagrosamente de a poco con poco y nada

Ha mejorado lo peor de mí.

Te amo

Te amo con un cuerpo que no piensa

Con un corazón que no razona

Con una cabeza que no coordina

Te amo incomprensiblemente

Sin preguntarme porque te amo

Sin importarme porque te amo

Sin cuestionarme porque te quiero

Te amo

Sencillamente porque te amo

Yo mismo no sé porque te amo.

Gian Franco Pagliaro

jueves, 22 de noviembre de 2007

Si quieres...



Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.

San Agustín

miércoles, 21 de noviembre de 2007

El insecto

De tus caderas a tus pies
quiero hacer un largo viaje.

Soy más pequeño que un insecto.

Voy por estas colinas,
son de color de avena,
tienen delgadas huellas
que sólo yo conozco,
centímetros quemados,
pálidas perspectivas.

Aquí hay una montaña.
No saldré nunca de ella.
¡Oh qué musgo gigante!¡
Y un cráter, una rosa
de fuego humedecido!

Por las piernas desciendo
hilando una espiral
o durmiendo en el viaje
y llego a tus rodillas
de redonda dureza
como a las cimas duras
de un claro continente.

Hacia tus pies resbalo,
a las ocho aberturas,
de tus dedos agudos,
lentos, peninsulares,
y de ellos el vacío
de la sábana blanca
caigo, buscando ciego
y hambriento tu contorno
de vasija quemante!

Pablo Neruda

martes, 20 de noviembre de 2007

Poema instancia



Me dirijo a ti, por la presente
si tienes a bien adjudicarme
una noche cualquiera bara besarte
a la luz de la luna o entre tinieblas
entre mis sábanas o entre tus piernas.
Siendo consciente de que mi premura
es incompatible con tu escasez de tiempo
efectúo las gestiones oportunas
a fin de que no caduque mi deseo.
Esperando cumplir los requisitos
establecidos a tal efecto
curso esta petición con carácter urgente
y adjunto documentación en forma de verso.
En Barcelona, a una hora cualquiera
y en un día impreciso del mes de noviembre
firmo la presente instancia desde mi cama
acechando la puerta con obsesiva mirada .

Glòria Bosch

domingo, 18 de noviembre de 2007

Confidencia


Somos el uno para el otro, ¡mujer!
Nuestros corazones se encuentran
en la misma palabra del libro que leemos,
va nuestra mano trémula,
en busca de una misma rosa.
A veces no me atrevo a mirarte
pues tus ojos límpidos
no soportarían el resplandor que me ciega.
Y de repente nuestros labios se juntan
y no los separa ni el rayo.
Y nuestra propia muerte tiene que esperar
hasta que nuestros cuerpos
den paso a cualquier otro designio.
Jorge Rojas

sábado, 17 de noviembre de 2007

Él me ama



Él me ama. Me ama tanto que yo huelo la muerte en sus caricias, en su mirada veo el crimen, en cada gesto suyo: la absorción, el tironeo.
En el Espectáculo de Su amor la tierra gira a una velocidad que deforma
mi cuerpo...
Succionada por su sed, yo: una gota de carne horizontal, que él se
dispone a chupar, sin pudor alguno.
Espera con espasmos, con ira, con sollozos, el momento justo,enfocado, fatal, de abalanzarse sobre eso y penetrarlo. Enarbolar ese coágulo de vida, levantarlo como una ofrenda a su espejo.
Haga lo que haga, él ha decidido amarme, izarme en su soledad como una bandera santa, sangrienta. Ya me ha condecorado, condenado con su amor.

Cómo buscar en su cuerpo, si cada roce sería una profecía; sus
extremidades como tentáculos traspasarían mis fronteras.

Caer en sus brazos: desbarrancarse por su avidez. Más que tomarme,atravesarme, hincarme en lo puntiagudo de su historia, clavarme en su cruz particular, hacerme la virgen madre de su santuario musculoso.Devorar algo en mí que todayó le represento, o sea, tenerme, hacerme suya, hacerme de él.

El, ser eso que soy.

Susana Cerda

No amarse ahora, pero haber amado


No amarse ahora, pero haber amado.
Y encontrarse otra vez... Recuerdo grave
como el de alguna flor de aroma suave
que se mustia en un libro ya olvidado.

Va surgiendo el recuerdo desvelado:
una palabra, un gesto... Es una clave
que nadie descifró, que nadie sabe;
recinto nuestro, cántico inviolado.

Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente

en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.
Julia Prilutzky

viernes, 16 de noviembre de 2007

Aquí en mi cuerpo

Aquí en mi cuerpo
acabó de pasar el mediodía
y por mi piel respira un agua
atardecida.
Los labios están secos,guardo en la lengua
los aromas.Si acaso pusieras
tu mano
entre mis muslos
sabrías que estás vivo.
Saborearías mi sal.Haríamos un pozo
en el tiempo,y dejaríamos que el sol
nos madurara.

Renata Durán

XII. Twenty-one love poems


Durmiendo, girando incesantes como planetas
en sus praderas nocturnas:
un roce es suficiente para hacernos saber
que no estamos solas en el universo, aún dormidasl
os fantasmas del sueño de dos mundos
cruzan sus pueblos fantasmas, casi hablándose entre sí.
Despierto al susurro de tus palabras
dichas a años luz o años sombra
como si mi propia voz hablara.
Pero tenemos voces diferentes, aún en sueños,
y nuestros cuerpos, tan parecidos, son sin embargo diferentes
y resuena el pasado a través de nuestras venas
cargado con lenguajes diferentes, sentidos diferentes,
pero cualquier crónica del mundo compartida
podría ser escrita con un sentido nuevo:
éramos dos amantes del mismo género,
éramos dos mujeres de la misma generación.
Adrienne Rich

jueves, 15 de noviembre de 2007

No decía ni una sola palabra


No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo
interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una
pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los
huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
Luis Cernuda

Cerca y lejos


Más allá del pecado,
indecible, te adoro,
y al buscar mis palabras
sólo encuentro unos besos.
En el pecho, en la nuca,
te quiero.
En el cáliz secreto,
te quiero.
Donde tu vientre es combo,
fugitiva tu espalda,
oloroso tu cuerpo,
te quiero.
Gabriel Celaya

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Constante sorpresa

Constante sorpresa
la de hallarme
donde no me busco.

Solitaria, errante,
esas imágenes.

Gastadas, perdidas,
renovadas
con cada alba,
en cada sima.

Ay de mí
del que amo
del que ya no amaré.

Una brújula
quizás un mapa
no más para este viaje
¿cierto?

Cálidos aromas que regresan.
Soles hundiéndose.
El mar es siempre uno.
Corolario de un ascenso peligroso:
¿dónde estabas cuando pedí auxilio?

Trasiego sombras y mundanales anhelos.
Si sólo pudiera desprenderme,
descolgarme, salir.

Mejor no hables.
Mejor yo también callo.

Pido sólo una cosa:
... sí, esto.

Sabía que era el fin.
No había por qué decirlo

Aixa Prados

lunes, 12 de noviembre de 2007

Primavera


Tiernamente la joven mujer de cabello rojizo
Conmovida ante tanta inocencia
Le dijo a la rubia muchacha
Estas palabras en suave voz

"Savia que se eleva; flores que se abren
tu juventud es una glorieta
permite a mis dedos vagar por la hierba
donde se estremece el capullo de la rosa

Déjame por entre el herbaje puro
Beber las gotas del rocío
Que humedece a la tierna rosa,..

De modo que el placer, mi cariño
Avive tu rostro
Como el amanecer el azul del cielo

Su adorado cuerpo bello, armonioso
Perfumado, blanco como el blanco
Rosa, emblanquecido con pura leche, rosado
Como un lirio bajo un cielo púrpura

Bellos los muslos, enhiestos los pechos
Tu espalda, hombros, vientre, un banquete
Para los ojos y para las curiosas manos
Para los labios y todos los sentidos

"Pequeña niña, deja ver si tu lecho
tiene aún debajo de la roja cortina
la hermosa almohada que lleva
y las salvajes sábanas. Oh a tu lecho.

Paul Verlaine

viernes, 9 de noviembre de 2007

Me levanto del agua de la noche


Me levanto del agua de la noche
deseosa de ti.
Despedazada.
Renata Durán

jueves, 8 de noviembre de 2007

Tan amado el amor


Tan amado el Amor y tan amante
sin noción de reloj o calendario,
se vuelve más que el aire necesario
y en mi cielo es el único levante.
No el agua la llaméis vivificante
y no el sol me señale itinerario.
Porque sólo el Amor fija mi horario,
Volvéndose en mis venas tripulante.
Que no me hablen de cosas que no entiendo.
Que todo lo demás me deja inerte
y apenas lo aprendí lo desaprendo.
Ya no se qué es la vida o qué es la
muerte.
Sólo soy tu amor, y, en tu amor
siendo,
no quiero ser yo la misma, sino
serte.
Esther M. Allison

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Te mueres de casta y de sencilla


Te me mueres de casta y de sencilla...
Estoy convicto, amor, estoy confeso
de que, raptor intrépido de un beso,
yo te libé la flor de la mejilla.
Yo te libé la flor de la mejilla,
y desde aquella gloria, aquel suceso,
tu mejilla, de escrúpulo y de peso,
se te cae deshojada y amarilla.
El fantasma del beso delincuente
el pómulo te tiene perseguido,
cada vez más patente, negro y grande.
Y sin dormir estás, celosamente,
vigilando mi boca ¡con qué cuido!
para que no se vicie y se desmande.
Miguel Hernández

martes, 6 de noviembre de 2007

Inmovilidad


Si fuera pintor
pensaría en ti
dibujando la sombra del filtro
sobre los blancos azulejos del lavabo
una oscura sortija
y una plateada trama en su interior.
Y todo aquel que hubiese visto el cuadro
hubiese dicho:
no cabe duda alguna
que él la ama.
T. Carmi

lunes, 5 de noviembre de 2007

Halla en la causa de su amor todos los bienes


Después que te conocí,
Todas las cosas me sobran:
El Sol para tener día,
Abril para tener rosas.

Por mi bien pueden tomar
Otro oficio las Auroras,
Que yo conozco una luz
Que sabe amanecer sombras.

Bien puede buscar la noche
Quien sus Estrellas conozca,
Que para mi Astrología
Ya son oscuras y pocas.

Gaste el Oriente sus minas
Con quien avaro las rompa,
Que yo enriquezco la vista
Con más oro a menos costa.

Bien puede la Margarita
Guardar sus perlas en conchas,
Que Búzano de una Risa
Las pesco yo en una boca.

Contra el Tiempo y la Fortuna
Ya tengo una inhibitoria:
Ni ella me puede hacer triste,
Ni él puede mudarme un hora.

El oficio le ha vacado
A la Muerte tu persona:
A sí misma se padece,
Sola en ti viven sus obras.

Ya no importunan mis ruegos
A los cielos por la gloria,
Que mi bienaventuranza
Tiene jornada más corta.

La sacrosanta Mentira
Que tantas Almas adoran,
Busque en Portugal vasallos,
En Chipre busque Coronas.

Predicaré de manera
Tu belleza por Europa,
Que no haya Herejes de Gracias,
Y que adoren en ti sola.

Francisco de Quevedo

Dos cuerpos


Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

Octavio Paz

domingo, 4 de noviembre de 2007

El verbo se hizo carne


El Verbo se hizo carne
tuya
y carne mía

y conjugó entre nosotros.

Luis Eduardo Aute

sábado, 3 de noviembre de 2007

Alabanza tuya


Es malo que haya
gente imprescindible.No es muy buena
la gente que a sabiendas
se vuelve imprescindible.La fruta
ha de continuar atesorando sol,
no ha de menguar la fuerza del torrente
si por acaso un día
se pierden unos labios.
Pero
-y este pero me abrasa-
no puedo
decir que sea malo
que tú seas imprescindible.
Jorge Riechmann

jueves, 1 de noviembre de 2007

Dos palabras

Esta noche al oído me has dicho dos palabras
Comunes. Dos palabras cansadas
De ser dichas. Palabras
Que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces que la luna que andaba
Filtrando entre las ramas
Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
Moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras
?Que digo sin quererlo? ¡oh, qué bella, la vida!?
Tan dulces y tan mansas
Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas
Que nerviosos, mis dedos,
Se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
Cortar estrellas.

Alfonsina Storni

Mi cinturón aprieta tu cintura



Mi cinturón aprieta tu cintura,
y tu sonrisa, mi corazón.

Sobrevolamos las islas indecibles
ya nuestro paso las nubes se disipan.

¿Cómo regresar al beso y la armonía
sin que la respiración se entrecorte?
¿Cómo planear la noche compartida
después de tanta ausencia?

Sólo el aire es aliado nuestro
porque nuestro deseo es de aire puro.

Cuando descendamos a la tierra
las alas deberán seguir batiendo:
el aire de las alas
es nuestro sostén único
y las alas del aire nuestro lecho.

Desembocan los ríos en los mares azules
como en tu pecho desemboca el mar.

Abrázame en tus alas
para que otro aire no me roce
sino tu aliento, del que vivo y muero.

Bajo el cielo impalpable
hecho de luz y espera,
abrázame, amor mío, con tus alas.

Abrázame sobre la corrompida
ciudad sagrada de los hombres.

Antonio Gala