
Como si de manzanas se tratase,
así arrojas palabras
para que me detenga a recogerlas,
y ya no sé si quedo prendida de tus labios
o de tu mano, pues tanto me turban
que me desdigo, y es en el apremio
de tu silencio donde ya sin remedio cedo.
así arrojas palabras
para que me detenga a recogerlas,
y ya no sé si quedo prendida de tus labios
o de tu mano, pues tanto me turban
que me desdigo, y es en el apremio
de tu silencio donde ya sin remedio cedo.
Mariana Colomer


No hay comentarios:
Publicar un comentario