
Ayer me encontraba enredado
en tu pelo, en tus ojos, en tu boca,
me costó un mundo separarme,
pero tal amor abrumaba mi alma
pensé que nunca podría amarte como ayer.
Pero hoy, al abrir los ojos
y vencer a la muerte,
he sabido que te amo más,
y como el álamo cortado retoña
de mi piel surge cada día nuevo amor,
un poco más,
un poco más,
un poco más.
Cada día.
en tu pelo, en tus ojos, en tu boca,
me costó un mundo separarme,
pero tal amor abrumaba mi alma
pensé que nunca podría amarte como ayer.
Pero hoy, al abrir los ojos
y vencer a la muerte,
he sabido que te amo más,
y como el álamo cortado retoña
de mi piel surge cada día nuevo amor,
un poco más,
un poco más,
un poco más.
Cada día.
Francisco Javier Illán


No hay comentarios:
Publicar un comentario