martes, 26 de octubre de 2010

Mi mar....


Mar tentador,
no me llames más.

No caeré en tu trampa.

Antaño fui una de
tus sirenas nocturnas
nadaba desnuda
dentro de ti.

Me gustaría ser una de
tus sirenas por
el resto de mis días.

Es tentador entregarme a ti
todavía joven.

Todo este infierno
terminaría.

Pero no
no me dejaré tentar por ti
por mucho que ame
sentirte alrededor de mi cuerpo.

Ahora no puedo.

No es el momento.

Mónika

jueves, 21 de octubre de 2010

Sin rumbo


Navego sin rumbo
indefensa,
sola,
triste,
muerta por dentro.
Nadie navega conmigo
sólo se limitan
a dar consejos gratuitos
sin tener en cuenta
mis sentimientos.
Lucho contra la marea
pero no lo consigo.
Grandes olas impiden
que llegue a mi destino.
La felicidad que tuve
y que de repente
he perdido.

Mónika

Rescate


Yo quisiera ser rescatada
pero
no sé
dónde estoy....
Por eso estoy sola
Mónika

lunes, 5 de julio de 2010

El amor ascendía entre nosotros


El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.
El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada.
Fueron pétreos los labios.
El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tender
se murieron en los brazos.
Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.
Miguel Hernández

sábado, 26 de junio de 2010

Ausencia de la rosa


Detenida
en el río translúcido
del viento,
por otro nombre, amor,
la llamaría
el corazón.

Nada queda en el sitio
de su perfume. Nadie
puede creer, creería,
que aquí estuvo la rosa
en otro tiempo.

Sólo yo sé que si la mano
deslizo por el aire, todavía
me hieren sus espinas.
Meira Delmar

miércoles, 2 de junio de 2010

Calendario


Entre gritos y suspiros aprehendí tu alfabeto.
Hiedra en el muro
me sustento.
Construí secretos pasadizos hacia ti.
A mi acantilada soledad le diste aliento,
pasión a mis indescifrables instintos,
dicha a mis trozos de invierno.
Fui presente que tu boca delineó en el paraíso,
en el pasado tu cuerpo agua fue en mi cuerpo,
de tristezas compartidas construimos un futuro.
Hoy emergen los murmullos...
calendario de recuerdos.
Lina Zerón

lunes, 31 de mayo de 2010

Paraíso en ruinas


La ventana está abierta
y por una de las hojas
se cuela una brisa transparente.

La ropa, revuelta en el suelo,
delimita el mapa de una guerra
que se libró a golpe de silencios.

Ella culebrea entre las sábanas
y te dibuja con su cuerpo un te quiero.
Tú, sumido en el marasmo,
escupes al aire tu indiferencia.
Ella te mira con sus ojos mentolados
y tú sigues dando vueltas y vueltas
atrapado entre el ventilador del techo.

La noche avanza sigilosa y de puntillas
esparciendo su ceniza y sus brasas
sobre el colchón de esta cama tan vacía.

Ella apaga la luz de su cuerpo
y escondiendo una lágrima azul
bajo la almohada,
parece clavar entre las sábanas
una bandera, deshilachada y polvorienta,
que dice: se alquila paraíso en ruinas.

Pablo López Medel

domingo, 9 de mayo de 2010

Llanto


Cubro mi rostro con mis propias manos,
manos que no te tocan,
no te tocan porque no te alcanzan,
aunque agiten su ansiedad.
Ansiedad que es tormenta...
nubla mis ideas y enciende el deseo
hasta convertirlo en llanto.
Amanda

viernes, 7 de mayo de 2010

Crónica de un amor absurdo


he inventado tu boca
ofreciendo sonido a mi interior
ignoro
cómo debo llamarte
sábado
vino cálido
amor
sencillamente humo
o absurda pretensión desde la noche.

Lucía Ballester Ortiz

martes, 4 de mayo de 2010

Descuido


Te cerré la puerta
pero olvidé echar el cerrojo
a tu recuerdo.
Glòria Bosch

lunes, 3 de mayo de 2010

Lluvia


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.
Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.
La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.
El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.
Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.
Federico García Lorca

viernes, 30 de abril de 2010

Sin llave


Me tienes y soy tuya.
Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!...

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota... Y tú quisieras tuya
la llave del misterio...

Si no la tiene nadie... No hay llave.
Ni yo misma,¡ni yo misma la tengo!

Ángela Figueroa Aymerich

lunes, 26 de abril de 2010

Bolero


Como no puedo tenerte
te convertiré en Bolero
en canto apasionado y desgarrado
que brota del corazón.
Como no puedo tocarte
danzaré en la oscuridad de mi pena
y te elevaré a suspiro
imaginando tu sentir.
Como no puedo verte
retendré el último instante
meciendo los minutos
para que estosno encuentren su fin .
Como no puedo saborearte
te sazonaré en almendra amarga
reservándote para los postres
como un dulce manjar.
Y es que como no puedo tenerte
te idealizaré con las manos,
con el pensamiento
hasta con la boca te idealizaré.
Te viviré en las mañanas
que nunca amanecimos
y en las muchas noches
que no compartimos.
Porque tengo el sabor en los labios
de la miel que aún no he probado.
Porque lo único que puedo hacer
es quererte y sentirte
dentro de mi ser
dentro de mi cuerpo
dentro de mi canto.
Elevándote a suspiro
a suspiro prohibido.
Alicia Aragón

martes, 20 de abril de 2010

Desenfadados



Desenfrenados, airosos,
surgen en el alma los deseos
que el cuerpo por las noches calma.

Claman piedad.
Gritan “ya basta”.

Un “nomeolvides”,
un “parasiempre”
surgen del alma de los amantes.

Desenfrenados, airosos,
saltan desde su piel los anhelos
que el alma por la mañana
calma.

Ellos,
siempre tan desenfadados,
los amantes,
abriendo el desparpajo de la vida
fundiendo su condición,
no renegando de ella.
Ana Buquet

lunes, 19 de abril de 2010

Lema que siempre me repito


Me hablas de otros lugares,
de playas y de hoteles cálidos donde el sol
es un vecino más y la felicidad una costumbre.
Me dices que esta gran ciudad te angustia,
que tu cuarto no tiene buenas vistas,
que tu espejo es infiel con tus deseos.

Yo te escucho paciente y te contesto:
no hay sitios más felices, hay personas
más desilusionadas, y hombres más satisfechos.
A tu alma, tan clara como triste,
no le falta la luz, le sobran las ventanas.
Alberto Carpio

domingo, 18 de abril de 2010

Viento


ya no me traigas más
su voz de río
que la mañana
se acurruca en almanaques
respirame las sombras
rastríllame nostalgias
que no quiero guardar
ningún retazo
de sus manos ausentes
en mi cuerpo.
Silvia Spinazzola

sábado, 17 de abril de 2010

Vida de mujer


Con un beso la inocencia se va desvaneciendo.
Con un te quiero la mujer se va despertando.
Con un te amo la niña desaparece en lo infinito.
Con el olvido, las hojas se van cayendo y la ilusión se pudre por completo.
El corazón se va endureciendo y el ser se va esclareciendo.
El alma se vuelve hielo y la vida va decayendo.
Brota una lágrima del fantasma que una vez fue niña
y recorre el espíritu de una agriada y melancólica mujer,
la que alguna vez rió en el ayer.
Es simplemente la ruleta que nos toca vivir.
Kayzim Suárez

viernes, 16 de abril de 2010

Dime que sí


Dime que sí,
compañera,
marinera,
dime que sí.

Dime que he de ver la mar,
que en la mar he de quererte.
Compañera,
dime que sí.

Dime que he de ver el viento,
que en el viento he de quererte.
Marinera,
dime que sí.

Dime que sí,
compañera,
dime,
dime que sí.

Rafael Alberti

jueves, 15 de abril de 2010

Pequeñez


Es cosa tan pequeña nuestro llanto;
son tan pequeña cosa los suspiros...
Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morirnos.

Emily Dickinson

miércoles, 14 de abril de 2010

Pasa el viento


De aquel amor que nunca fuera mío
y sin embargo se tomó mi vida,
me queda esta nostalgia repetida
sin fin, cuando sollozo y cuando río.

A veces desde el fondo del estío,
llega la misma música entre oída
en el tiempo gozoso, la encendida
música que cayera en el vacío.

Y quiere asirla el corazón. Beberla
como un vaso de vino. Retenerla
para creer de nuevo en la dulzura.

Pero se escapa y huye con el viento,
y me deja tan sólo este lamento,
donde esconde su rostro la amargura.

Meira Delmar

martes, 13 de abril de 2010

Poema del amor



El amor le resbalaba!
Hoy vendo heridas de ayer…
¿Quién es quien amaba, quién?

Vicente Núñez

lunes, 12 de abril de 2010

Sólo desnuda conocí


Dejé las vestiduras
Perdidas durante la tormenta.
Sólo desnuda conocí
que se escribe con fuego.
el nombre del misterio.
Ligia Guillén

domingo, 11 de abril de 2010

Empezar




Todavía no he bebido lo suficiente.
No digo mucho, digo lo suficiente.
Así que ahórrate la otra vez
y próximas. Nunca dije: atada soy.
Ni me horroricé por un beso
en cualquier parte. Adoro
sólo lo adorable. Un día, u otro
siempre puede asomarse una
a la ventana y ver tejados.
Adoro los tejados y beber.
Bebo para la tirria, para
comprender. No te entiendo,
me levanto, está bien,
no me quedo.


Concha García

sábado, 10 de abril de 2010

Ella


Siempre me sorprende cuando la veo
entre la gente y de la nada aparece…
Y del modo sublime que la luz pinta colores
en lo tenue de un amanecer en calma;
o la agonía de una tarde imprime
en el celeste cielo diminutos agujeros…
ella, con sólo una pizca de ella,
da presencia a mis vacíos de ausencia
y enciende luceros
que guían mi alma
hasta su alma bella.
Habrá miles que se le asemejan…
me digo sorprendido
cuando la miro ahí…
entre toda esa gente que me resulta indiferente.
Pero si ella un día
por razones que dios no quiera
no apareciera,
los amaneceres perderían sus colores
si ya no pudiera amanecer con ella…
Y las tardes…,
las tardes dejarían que las noches
se sorprendieran sin estrellas.
Marcelo D. Ferrer

viernes, 9 de abril de 2010

La mañana



Consciente de que era la última vez que te veía, te miré.
Tu rítmica respiración era el único sonido en la penumbra de la pieza.La deznudez descobijada de tu cuerpo te hacía tan vulnerable. Era como que la ausencia de ropa te quitara la coraza que no me dejas penetrar cuando estás despierto. La certeza de que solo eres mío cuando duermes me inundó el alma de una triste ternura.
Recorrí tu cuerpo con mis ojos, tus vellos, tus extremidades, tus montañas y valles. Te acaricié el rostro; no te despertaste. El cansancio de una noche intensa era más fuerte que el dulce roce de mis yemas recorriendo tus rasgos.Comencé a vestirme, contínuamente mirándote. Cada prenda adherida a mi cuerpo marcaba distancias, creaba abismos.
Ya vestida, acerqué mis labios a tu mejilla y sin rozarla, respiré profundamente, para en mi mente, en mi corazón, grabar para siempre el aroma de tu piel.
Luego de mirarte por última vez, cerré silenciosamente la puerta de tu casa.
A la salida, noté una bifurcación en el camino de mi vida, dos senderos, dos direcciones, una elección.
Beatriz Pereira

jueves, 8 de abril de 2010

La sed


Tu beso fue en mis labios
de un dulzor refrescante.
Sensación de agua viva y moras negras
me dio tu boca amante.

Cansada me acosté sobre los pastos
con tu brazo tendido, por apoyo.
Y me cayó tu beso entre los labios,
como un fruto maduro de la selva
o un lavado guijarro del arroyo.

Tengo sed otra vez, amado mío.
Dame tu beso fresco tal como una
piedrezuela del río.
Juana de Ibarbourou

martes, 6 de abril de 2010

Amar


Amar a alguien para hacerle distinto significa asesinarle.
Igor Caruso

lunes, 5 de abril de 2010

A corazón abierto


basta no quiero más de muerte
no quiero más de dolor o sombras basta
mi corazón es espléndido como una palabra
mi corazón se ha vuelto bello como el sol
que sale vuela canta mi corazón
es de temprano un pajarito
y después es tu nombre
tu nombre sube todas las mañanas
calienta el mundo y se pone
solo en mi corazón
sol en mi corazón.
Juan Gelman

domingo, 4 de abril de 2010

Mujer


Tu cuerpo
mientras te desnudas
pareciera una guitarra
cubierta de suspiros
palpando en el aire
(herido de tus senos)
inventarios de besos afincados
en la abertura
musical de tu cuello.
Ahora
en esta cama,
en esta nave
victoriosa
en donde nuestros sexos
se entregan
sin reposo y sin vergüenza,
empapados
por la sábana que nos funde
en el sudor
de una sola sangre,
estremecido
por el choque
de nuestras palpitaciones,
es fácil
decirle miserable
a la tristeza
o infame
a la envidia
de quienes nos imaginan.

Esta nochelas estrellas
despiertan en tus manos,
y tus dedos,
velas del deseo,
alumbran
susurros penumbrosos.
Un chisporroteo
de esmeraldas
se desliza
sobre la mediación
de nuestros cuerpos:
son tus ojos
escarbando dulces
la imprevista
derrota del adiós.
Ariel Montoya

sábado, 3 de abril de 2010

Quise una vez...


Quise una vez y para siempre
-yo la quería desde antaño-
a ésa mujer, en cuyos ojos
bebí mi júbilo y mi daño...
Quise una vez -nunca así quise
ni así querré, como así quiero-
a ésa mujer, en cuyo espíritu
fundí mi espíritu altanero.
Quise una vez y desde nunca
-ya la querré y hasta que muera-
a ésa mujer, en cuya boca
gusté -otoñal- la Primavera.
Quise una vez -nadie así quiso
ni así querrá, que es arduo empeño-
a ésa mujer, en cuyo cálido
regazo en flor ancló mi ensueño.
Quise una vez -jamás la olvidé
vivo ni muerto- a ésa mujer,
en cuyo ser de maravilla
remorí para renacer...
Y ésa mujer se llama... Nadie,
nadie lo sepa -Ella sí y yo-.
Cuando yo muera, digas -sólo-
quién amará como él amó?
Leon Greiff

viernes, 2 de abril de 2010

Si pudiera olvidarte


Si con una lágrima pudiera acabarse
todo este dolor ... lloraría!
Si con no verte la cara se acabara
todo lo que siento por ti ahora ...
no te buscaría!
Si con dejarlos ser felices a ti y a ella
se acabara la tristeza que tengo ...
lo haría!
Si con ya no hablar de ti, te
olvidara ...
jamás te mencionaría!
Pero como nada de eso es posible ...
no me queda más ... nada más ...
que vivir esta pesadilla ...
Azucena Barajas

jueves, 1 de abril de 2010

Enamorarse y no




Cuando uno se enamora las cuadrillas

del tiempo hacen escala en el olvido,

la desdicha se llena de milagros,

el miedo se convierte en osadía,

y la muerte no sale de su cueva.




Enamorarse es un presagio gratis,

una ventana abierta al árbol nuevo,

una proeza de los sentimientos,

una bonanza casi insoportable,

y un ejercicio contra el infortunio.


Por el contrario desenamorarse

es ver el cuerpo como es y no

como la otra mirada lo inventaba,

es regresar más pobre al viejo enigma

y dar con la tristeza en el espejo.


Mario Benedetti

miércoles, 31 de marzo de 2010

Espasmos de memoria


Sube,
baja,
trepa y me sacude.
Se enciende,
me desborda,
se estremece.
Me aprieta las urgencias.
Me abre,
me penetra,
me lame las entrañas.
Me grita,
-desesperado-
tu recuerdo.
Mª José Aldunate

martes, 30 de marzo de 2010

Tengo aquí en el alma


Tengo aquí en el alma, ya vieja y gastada,
un templo sagrado en eterna clausura,
donde guardo todo lo que mi destino
me supo brindar de alegría y ventura.
Está para el mundo vedado el sendero
que lleva hacia aquel inviolado retiro,
y preferiría cortarme la lengua
antes que franquear el secreto camino.
Explícame, ¿cómo desde el primer día,
—día que tan lejos está para mí—
tan insinuante, tan clara y segura,
has podido tú penetrar hasta allí?
Atanasio Fet

lunes, 29 de marzo de 2010

Así, verte de lejos


Así, verte de lejos, definitivamente.
Tú vas con otro hombre, y yo con otra mujer.
Y sí que como el agua que brota de una fuente
aquellos bellos días ya no pueden volver.

Así, verte de lejos y pasar sonriente,
como quien ya no siente lo que sentía ayer,
y lograr que mi rostro se quede indiferente
y que el gesto de hastío parezca de placer.

Así, verte de lejos, y no decirte nada
ni con una sonrisa, ni con una mirada,
y que nunca sospeches cuánto te quiero así.

Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
la noche entera es corta para soñar contigo
y todo el día es poco para pensar en ti.
Mario Benedetti

domingo, 28 de marzo de 2010

En una palabra


Éramos como
algunas vocales
que casan
bien en ciertas palabras.
Ahora yo soy una consonante
que cae al estar sola
y tú un acento
que hace morir las palabras.
Emanuele Kraushaar

sábado, 27 de marzo de 2010

Una vez


Hoy anduvimos celosamente humanos,
rescatando el idilio de las horas.
Por eso fui buscando un lapso claro
para ofrecerte mi vendimia simple.
Pero tú, generoso hasta el convite del vino
de mi agrazón oscura, hiciste uvas doradas,
y un poco deslumbrado
de pronto, todo lo cambiaste
y se tiñeron tus ojos de dulzura
y nada más que así fue nuestro encuentro.
Había una vez. No.
Erase una vez. No.
Que fueron muy felices. No.
Ya lo sé, amor,
son los tenaces juegos de tu ausencia.
María Luisa Artecona de Thompson

viernes, 26 de marzo de 2010

Breve


Llegas cuando menos
te recuerdo, cuando
más lejano pareces
de mi vida.

Inesperado como
esas tormentas que se inventa
el viento
un día inmensamente azul.

Luego la lluvia
arrastra sus despojos
y me borra tus huellas.

Meira Delmar

jueves, 25 de marzo de 2010

Historia


Él le cuenta falsas historias,
viajes que nunca sucedieron,
y le susurra al oído
cuánto la quiere,
mientras ella juega con sus anillos
tímida y nerviosa.

Ella mira apasionadamente
su boca carnosa,
y se deja seducir
por el cálido movimiento
que producen sus labios al moverse.
Le confiesa
que al llegar la noche
le mostrará su secreto.

Y él le susurra al oído
que nunca dejará de amarla,
que siempre la llevará entre sus venas;
y se estrechan las manos con más fuerza,
y bajan las miradas con vergüenza,
y se besan, y sonríen,
y de eso hace ya
miles de años.

Toni García Arias

miércoles, 24 de marzo de 2010

Aprendemos


Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.
Sam Keen

martes, 23 de marzo de 2010

Elegía


La alegría apagada de los años turbulentos
pesada es para mí; mas como el vino,
mientras pasan los años me da más embriaguez.
Mi camino es sombrío. Labores y dolor
me promete el agitado mar del porvenir.
Pero, amigos, aún no quiero morir.
Quiero vivir, para pensar, para sufrir.
Y sé que entre penas, ansiedades y congojas
me aguardan placeres todavía:
a veces gozaré las armonías;
a veces lloraré ante una visión,
y quizás en la tristeza de mi ocaso,
el amor lucirá su sonrisa de adiós.
Alexander Puskhin

lunes, 22 de marzo de 2010

Canción del amor lejano


Ella no fue, entre todas, la más bella,
pero me dió el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
Acaso fue porque la ame de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.
Tuve su amor como una cosa ajena,
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.
Ella estuvo en mis brazos, sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fué en el viento
y que vuelve en el viento todavía.
Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre la llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
laesperanza feliz de la cosecha.
Ella fué lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.
Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dió el amor más hondo y largo.
Nunca fue mía. No era la más bella.
Otras me amaron más, y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
José Ángel Buesa

domingo, 21 de marzo de 2010

Amante


Lo que yo no quiero
es darte palabras de ensueño,
ni propagar imagen con mis labios
en tu frente, ni con mi beso.
La punta de tu dedo,
con tu uña rosa, para mi gesto
tomo, y, en el aire hecho,
te la devuelvo.
De tu almohada, la gracia y el hueco.
Y el calor de tus ojos, ajenos.
Y la luz de tus pechos
secretos.
Como la luna en primavera,
una ventana
nos da amarilla lumbre. Y un estrecho
latir
parece que refluye a ti de mí.
No es eso. No será. Tu sentido verdadero
me lo ha dado ya el resto,
el bonito secreto,
el graciosillo hoyuelo,
la linda comisura
y el mañanero
desperezo.
Vicente Aleixandre

sábado, 20 de marzo de 2010

El amor


El amor, a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,
y él sigue ardiente y joven, oliendo a rosa eterna.

Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
la mujer a su beso cobra un sentido mágico que,
como en los senderos, sin cesar se renueva...

Vienen al alma música de ideales conciertos,
palabras de una brisa liviana entre arboledas;
se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
dejan como un romántico frescor de madreselvas...

Juan Ramón Jiménez

viernes, 19 de marzo de 2010

Cançó manyaga


Si una dolça feblesa m'escau,
jo diré com em plauen les roses;
si una dolça feblesa m'escau,
jo ho diria si goses no goses.
Com l'infant que ja sap que és petit
i se'n val amb ingènua malícia;
que ara em sento el voler arraulit,
pres tot ell d'un desig de carícia.
I seré una doneta només,
tota plena de planys i de noses,
i quan vingui l'amat amb son bes
li diré com em plauen les roses.
Clementina Arderiu

jueves, 18 de marzo de 2010

Ángel desnudo, mujer inacabable


Ángel desnudo, mujer inacabable,
demonio mineral que llevó hasta mis labios
el fruto más sabroso, la delicia
ardiente de su beso.

(Volvería a nacer sólo por apresar
el fulgor encendido de aquel cuerpo).

Como un eco de diosa inmarcesible,
la memoria, como un mar de infatigables gozos,
me ha traído el fantasma de aquel beso.

Beso redondo y blanco, frontera de otro beso,
hasta hacer un anillo de sus labios
que precipite mi boca en el silencio.

Y mi palabra sea su beso redimido,
renovado más allá del límite del beso,
la promesa cumplida en la cadena
sin final de su boca en los espejos.

Que ya no habrá más besos me decía,
que ya no habrá para el amor más tiempo.

Miguel Florián

miércoles, 17 de marzo de 2010

Amor


Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

Antonio Gamoneda

martes, 16 de marzo de 2010

Poema


Oigo incluso cómo ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua
son sus lágrimas.
oigo el agua
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj
se vuelve pomos en la cómoda
se vuelve papel sobre el suelo
se vuelve calzador
ticket de lavandería
se vuelve
humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...
poco importa
poco amor
o poca vida
no es tan malo
lo que cuenta
es observar las paredes
yo nací para eso
nací para robar rosas de las avenidas de la muerte.
Charles Bukowski

lunes, 15 de marzo de 2010

Porque la tarde es gris y todos hablan


Porque la tarde es gris y todos hablan
yo escucho dilatarse un gran silencio.
Las gentes van juntando más palabras:
yo no sé de sus voces ni sus ecos.
Los árboles se alejan lentamente
entre la tibia niebla del paseo
mientras las frases caen como gotas
y apenas van cambiando los acentos.
Porque la tarde se va haciendo noche
los murmullos son más, los ruidos menos
y los pájaros se hunden en la sombra:
aún los oigo cantar; ya no los veo.
Tanto sonido inútil, derramado,
si dos palabras bastan hoy: te quiero
Julia Prilutzky

domingo, 14 de marzo de 2010

Soledad a media noche


Se han puesto ya la luna y las pléyades. Es media noche. Pasa el tiempo. Y yo sigo durmiendo sola.
Safo de Lesbos