miércoles, 31 de octubre de 2007

Currículum


El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

Mario Benedetti

Deseo


Amarte con un fuego duro y frío.
Amarte sin palabras, sin pausas ni silencios.

Amarte sólo cada vez que quieras,
y sólo con la muda presencia de mis actos.

Amarte a flor de boca y mientras la mentira
no se distinga en ti de la ternura.

Amarte cuando finges toda la indiferencia
que tu abandono niega, que funde tu calor.

Amarte cada vez que tu piel y tu boca
busquen mi piel dormida y mi boca despierta.

Amarte por la soledad, si en ella me dejas.
Amarte por la ira en que mi razón enciendes.

Y, más que por el goce y el delirio,
amarte por la angustia y por la duda.
Xavier Villaurrutia

martes, 30 de octubre de 2007

Nada sin ti


Nada es sin ti,nada en la nada
mi nada perdida naufraga
sin ti.
La ola nada sobre nada
sin ti sola la ola nada.
Lina Zeron

domingo, 28 de octubre de 2007

Amarte es


Amarte es colmar las ansias,
Transmutando el sutil deseo,
En una febril agonía.
Es entregar mi cuerpo,
Embriagado por la pasión,
Que acumulada explota bajo
tus manos.
Aquellas que Pigmalión forjara,
Dándole cuerpo y forma,
Al profano deleite de mi alma.
Amarte es abarcar los sonidos,
Escuchando al unísono,
Los latidos compartidos.
Es acumular instantes,
Robándole al alba un trozo,
Preso en la almohada.
Placer del dios eterno,
Aquel que te inmortalizara,
Estatua de ámbar inmaculada.
Aura Llamas

sábado, 27 de octubre de 2007

El viaje sin nombre


¿A dónde se va ella
cuando cierra sus ojos
cuando hacemos el amor?
Está ahí a mi lado
y aún así ahí no está.
Apenas la toco ella tiembla
pero nada me dice.
Una noche le pregunté
hacia dónde era que iba.
Sonrió entonces y me dijo
no hay porqué preocuparse.
Siempre estaré cerca.
La tierra que visito
es la tierra de los poemas
que para mí has escrito.
James Laughlin

Vámonos, mi dulce amor


Con ella a solas, en la oscuridad
de la luz de las estrellas,
Brotaban mis cuchicheos inspirados:

No quiero que estés con miedo,
Quiero que estés contenta...
No hay sitio para la culpa
Entre nosotros dos.

No hay cuidado: esta arboleda nos oculta
No hay nadie para detenernos.

Su cara de niña,
Frunciendo de miedo el entrecejo,
Se calma -
Y luego de una sonrisa leve
Sus ojos se abren anchos
En un esfuerzo por seguirme.

Guiados por mis caricias
Que aleteaban sobre su cuerpo
Como mariposas sobre flores
Que vienen recién de abrir,

Nos desatamos
Al sostenernos tan cerca
Y nos vamos
En una forma de viajar.
David Castro Rubio

viernes, 26 de octubre de 2007

A la mañana siguiente Cesare Pavese no pidió el desayuno

Solo bajó del tren,
atravesó solo la ciudad desierta,
solo entró en el hotel vacío,
abrió su solitaria habitación
y escuchó con asombro el silencio.
Dicen que descolgó el teléfono
para llamar a alguien,pero es falso,
completamente falso.
No había nadie a quien llamar,
nadie vivía en la ciudad,
nadie en el mundo.
Bebió el vaso, las pequeñas pastillas,
y esperó la llegada del sueño.
Con cierto miedo a su valor
-por vez primera había afirmado su existencia-
tal vez curioso, con cansado gesto,
sintió el peso de sus párpados caer.
Horas después -una extraña sonrisa dibujaba sus labios-
se anunció a sí mismo, tercamente,
la única certidumbre que al fin había adquirido:
jamás volvería a dormir solo en un cuarto de hotel.

Miguel Delibes

Luces do mediodía


O mediodía escribe
As mellores palabras sobre a noite;

No seu xardín a flor
Amígase coa estrela insobornable.

Nas copas en que, xuntos, afogamos
As augas moribundas doutras lúas,
Xa estaba aquela luz
Serena para sempre, presentida.

Aqueles ollos meus
Que nunca se cansaron de mirarte.
Ramiro Fonte

jueves, 25 de octubre de 2007

Escena del beso



Un beso.
La palabra es dulce.
Y vuestros labios no se atreven a pronunciarla.
Si sólo el decirlo os quema ¿qué haría la acción?
No tengáis temor. Y poco a poco, sin notarlo,
resbalaréis sin miedo ni preocupación
de la sonrisa al suspiro, del suspiro al llanto...
Resbalad un poco más, dejad vuestro reparo,
de las lágrimas al beso hay tan sólo un paso.
¿Un beso? ¿Qué es al fin y al cabo un beso?
Un juramento que se hace tan cerca,
un acuerdo que busca una ratificación,
una exacta promesa,
una "o" rosa en la palabra amor,
un secreto dicho en la boca, no en el oído.
Un momento infinito que suena a zumbido
de abeja que pasa, una comunión
con sabor a flor, aliento que inhala
el corazón para gozar a flor de labio
todo el alma.
Edmond Rostand

miércoles, 24 de octubre de 2007

Ojalá


Ojalá me aceptasen tal como soy...
Vincent Van Gogh

Avance de nube


Con la retina del conocimiento
no la mires.
Su lentitud es tanta
que pone en confusión la lejanía
y la proximidad.
Si no la miras, crece hacia sus bordes
una burbuja nueva, una orla blanca
que se transforma
contra las conclusiones de tus ojos.
No la mires
queriendo que su avance represente,
que la línea de cielo en la que brilla
marque una dirección de objeto humano.
Se desgaja, se va. La nube cambia
fuera de ti,
en el modo distinto en el que el tiempo
no reconoce
sino el impulso que él mismo dispersa
y engulle en sí otra vez,
mientras tú lo analizas
con el iris erróneo, que no sabe,
y ahora mira esta nube
y no quiere perderla.

Antonio Cabrera

martes, 23 de octubre de 2007

Mariposas sueltas


No quiero un príncipe azul
que me invite a ser princesa.
Mis mariposas se duermen
entre sábanas de seda.

¿Para qué una caja mágica
con buenos trucos en serie?
Mariposas aburridas
con maguitos de juguete.

¿De qué sirve un hechicero
con palabras encantadas?
Se esconden mis mariposas
si tengo el alma embrujada.

Prefiero esperar al Mago
que sin sábanas ni sedas
sabe que el mejor amor
se hace en alfombras que vuelan.
María Luz Piñeyro

lunes, 22 de octubre de 2007

Ha averigüado el nombre que le ha correspondido


Ha averiguado el nombre que le ha correspondido
y se define ausente, exiliada del sueño,
emigrante, perpleja, desgajada,sin billete de vuelta.
Se declara sin fuerzas
y pide con vergüenza un poco de ternura.
Que le devuelvan, por favor, el mar.
Elsa López

domingo, 21 de octubre de 2007

La canción de la última cita


Se enfriaba, desvalido, mi pecho,
pero eran ligeros mis pasos.
Me puse en la mano derecha
el guante de la mano izquierda.

Me pareció que había muchos peldaños
aunque sabía que eran sólo tres!
Un murmullo otoñal entre los arces
me pidió: “¡Muere conmigo!

¡Oye: una suerte penosa,
inconstante y mala me engañó!
” Le contesté: “¡Querido mío:
a mí también. Contigo moriré!”

Esta es la canción de la última cita.
Eché una mirada a la casa sombría.
Tan sólo en la alcoba ardían las velas
con una llama indiferente y mustia.

Anna Ajmátova

sábado, 20 de octubre de 2007

El aire ya no es aire


El aire ya no es aire, sino aliento;
el agua ya no es agua, sino espejo,
porque el agua es apenas tu reflejo
y ruta de tu voz es sólo el viento.
Ya mi verso no es verso, sino acento;
ya mi andar no es andar, sino cortejo,
porque vuelvo hacia ti cuando te dejo
y es sombra de tu luz mi pensamiento.
Ya la herida es floral deshojadura
y la muerte es fluencia de ternura
que a ti me liga con perpetuos lazos:
tornóse en rosa espléndida la herida
y ya no es muerte, sino dulce vida,
la muerte que me das entre tus brazos.
Miguel Otero Silva

viernes, 19 de octubre de 2007

Allá


Si acaso al otro lado de la vida
otra vez, por azar, nos encontramos,
¿se reconocerán nuestras miradas
o seremos tan sólo un par de extraños?

De todos modos te amaré lo mismo.
Juntos. O separados.
Meira Delmar

jueves, 18 de octubre de 2007

Te digo adiós

Te digo adiós, amor, y no estoy triste.
Gracias, mi amor, por lo que ya me has dado,
un solo beso lento y prolongado
que se truncó en dolor cuando partiste.

No supiste entender, no comprendiste
que era un amor final, desesperado,
ni intentaste arrancarme de tu lado
cuando con duro corazón me heriste.

Lloré tanto aquel día que no quiero
pensar que el mismo sufrimiento espero
cada vez que en tu vida reaparece

ese amor que al negarlo te ilumina.
Tu luz es él cuando mi luz decrece,
tu solo amor cuando mi amor declina.

Rafael Alberti

Viaje sin regreso


A veces me parece que no debo
continuar navegando en tu marea,
que con furia la proa me golpea...
Y mi gran osadía desapruebo.
Ante tu oleaje inmenso me
conmuevo.
Al sentir de tus aguas la pedrea,
comprendo la locura de mi idea
y a seguir adelante no me atrevo.
Retornar, sin embargo, es peligroso
y continuar la lucha más honroso...
Ya me jugué la vida al empezar
este viaje que no tendrá regreso...
Ahora, felizmente lo confieso,
¡en tus aguas deseo naufragar!
Eugenio Martínez Orantes

martes, 16 de octubre de 2007

El cajón


Las soledades más elocuentes
son las que compartimos tú y yo.
Las palabras que no decimos, por no lastimar
el frágil recuerdo del viejo amor.
Esas canciones que nunca bailamos
y que dejamos pasar.
Los compases de la penumbra
que se han marchado ya, sin llorar.
La casa fría y el silencio nocturno
que se guarda en ese cajón que compartimos
donde la costumbre mata,
lo que a la pasión le sobra.
Encerramos las risas, y las lágrimas,
las complicidades y las esperanzas,
bajo llave, con miedo
de que en alguna luna nueva
el fuego de otro amor pudiera iluminar
la ausencia del nuestro.
En un cajón de olvido las caricias,
los besos, las historias que juntos inventamos.
Bien guardado en lo oscuro, donde ya no somos
ni el tú, ni el yo que tanto amamos
escondido que no se vea que nos mentimos,
que nos alejamos,
que somos dos planetas diferentes,
con caminos enfrentados.
Catalina Hernández Noriega

lunes, 15 de octubre de 2007

Deseo


Sólo tu corazón caliente,
Y nada más.
Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,
Con un río discreto
Y una fuentecilla.
Sin la espuela del viento
Sobre la fronda,
Ni la estrella que quiere
Ser hoja.
Una enorme luz
Que fuera
Luciérnaga
De otra,
En un campo de
Miradas rotas.
Un reposo claro
Y allí nuestros besos,
Lunares sonoros
Del eco,
Se abrirían muy lejos.
Y tu corazón caliente,
Nada más.
Federico García Lorca

Alba de mi silencio


En ti me he silenciado...
El corazón del mundo
está en tus ojos, que se vuelan
mirándome.
No quiero levantarme de tu frente fecunda
en donde acuesto el sueño de seguirme en tu alma.
Casi me siento niña de amor que llega hasta los pájaros.
Me voy muriendo en mis años de angustia
para quedar en ti
como corola recién en brote al sol...
No hay una sola brisa que no sepa mi sombra
ni camino que no alargue mi canción hasta el cielo.
¡Canción silenciada de plenitud!
En ti me he silenciado...
La hora más sencilla para amarte es ésta
en que voy por la vida dolida del alba.
Julia de Burgos

sábado, 13 de octubre de 2007

Nunca sé despedirme de ti


Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo
con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia que a veces,
gota a gota, se convierte en desesperación.
Nunca se despedirme de ti, porque no soy
el viajero que cruza por la gente,
el que va de aeropuerto en aeropuerto
o el que mira los coches, en dirección contraria,
corriendo a la ciudad en la que acabas de quedarte.
Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel de tu mano
y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras que no saben pronunciar.
Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.
En un hueco de torpe inexistencia,
me voy de mí camino a la nada.
Luís García Montero

viernes, 12 de octubre de 2007

inevitable-Shakira-Donde estan los ladrones?

Bellísima canción

Cómo duele ese amor


Cómo duele ese amor
que se aposta en la esquina
y se pinta la boca
se menea, pide y discute,
pone precio
y llora todas las mañanas
sin que nadie lo sepa.
Beatriz Zuluaga

Cómo decir amor, en qué momento


Cómo decir, amor, en qué momento
te rompes dulcemente entre las manos,
sin quejas, sin recuerdos, sin arcanos
y tal vez sin temor ni sufrimiento.
Cómo volver a amar, qué sentimiento
de elementos divinos o profanos
puede reverdecer entre desganos,
en la etapa final del desaliento.
Pregunta al corazón por qué no cree,
pregúntale al mirar qué cosas lee,
pregunta al labio cruel por qué no besa,
y te dirán, sin duda, su fatiga
del amor fiel o la pasión mendiga,
su falta de esperanza o de sorpresa.
Julia Prilutzky

miércoles, 10 de octubre de 2007

Fuego y arcilla


Fuego y arcilla.
Somos inciertos.
Desventuradas criaturas dubitativas
ávidas de universo y de ausencia.
Seres insaciables:
la esencia demanda la eternidad y el infinito,
el elemento nos impulsa al núcleo mismo del vacío.
Fulgor y sedimentos.
Fabrizio Volpe Prignano

lunes, 8 de octubre de 2007

After glow


Prosigo mi camino hacia el puerto desconocido
Las mujeres del Deseo hirieron mi desnudo corazón

En la perversidad de su inquietud
Ellas han ultrajado mi calma soledad

Ellas no han respetado ni la orden ni la ley
Que yo observaba con un estricto pavor

Obedeciendo al grito de sus ácidos arrebatos
Ellas arrancaron mis tejidos más claros.

Y observando que orgullosa permanecía yo de pié
Rasgaron mis vestidos de luto.

Entrelazando para mi los lirios del valle
Las Mujeres de la Dulzura me consolaron finalmente

Ellas me devolvieron el fervor y la esperanza
Con sus ropajes, parecidos a la noche

Siento morir en mi la tristeza y el odio,
Escuchando sus voces arrulladoras y lejanas.

Viendo cernirse sobre mi el azul de días mejores,
Yo las seguiré, iré tras sus voces a otras partes.

Puesto que esas mujeres son la redención de otras,
Que días dorados y que noches divinas serán las nuestras!...
Renée Vivien

La esperanza


Soy el dulce consuelo del que sufre,
Soy bálsamo que alienta al afligido,
Y soy quien muchas veces salva al hombre
Del crimen o el suicidio.
Yo le sirvo al mortal que me alimenta
Contra el dolor de sin igual muralla,
Soy quien seca su llanto dolorido
Y calma su pesar ¡Soy la Esperanza!
Delmira Agustini

domingo, 7 de octubre de 2007

Al poema confío


Al poema confío la pena de perderte.
He de lavar mis ojos de los azules tuyos,
faros que prolongaron mi naufragio.

He de coger mi vida desecha entre tus manos,
leve jirón de niebla
que el viento entre sus alas efímeras dispersa.

Vuelva la noche a mí, muda y eterna,
del diálogo privada de soñarte,
indiferente a un día
que ha de hallarnos ajenos y distantes.

Salvador Novo

viernes, 5 de octubre de 2007

Cortometraje Flores en el parque

miércoles, 3 de octubre de 2007

Marlango - Automatic Imperfection

martes, 2 de octubre de 2007

Ser río sin peces


Ser de río sin peces, esto he sido.
Y revestida voy de espuma y hielo.
Ahogado y roto llevo todo el cielo
y el árbol se me entrega malherido.
A dos orillas del dolor uncido
va mi caudal a un mar de desconsuelo.
La garza de su estero es alto vuelo
y adiós y breve sol desvanecido.
Para morir sin canto, ciego, avanza
mordido de vacío y de añoranza.
Ay, pero a veces hondo y sosegado
se detiene bajo una sombra pura.
Se detiene y recibe la hermosura
con un leve temblor maravillado.
Rosario Castellanos