
A veces me parece que no debo
continuar navegando en tu marea,
que con furia la proa me golpea...
Y mi gran osadía desapruebo.
Ante tu oleaje inmenso me
conmuevo.
Al sentir de tus aguas la pedrea,
comprendo la locura de mi idea
y a seguir adelante no me atrevo.
Retornar, sin embargo, es peligroso
y continuar la lucha más honroso...
Ya me jugué la vida al empezar
este viaje que no tendrá regreso...
Ahora, felizmente lo confieso,
¡en tus aguas deseo naufragar!
Eugenio Martínez Orantes


No hay comentarios:
Publicar un comentario