
No quiero un príncipe azul
que me invite a ser princesa.
Mis mariposas se duermen
entre sábanas de seda.
¿Para qué una caja mágica
con buenos trucos en serie?
Mariposas aburridas
con maguitos de juguete.
¿De qué sirve un hechicero
con palabras encantadas?
Se esconden mis mariposas
si tengo el alma embrujada.
Prefiero esperar al Mago
que sin sábanas ni sedas
sabe que el mejor amor
se hace en alfombras que vuelan.
María Luz Piñeyro


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