
Quizás porque Penélope tenía un hijo
y existía aquel Ulises,
ella aprendió a tejer el tiempo.
Lo más probable es que,
después de todo,
la Poesía existe
y hace milagros.
O dime si no ves
cómo las agujas del reloj
se te clavan en los senos.
Así que desnúdate,
abre la puerta,
todas las puertas,
que nadie está llegando
y ya va siendo hora...
César Augusto Terrero Escalante


1 comentario:
Hola. Me gustó muchísimo este poema. Ya desde el título sugiere un rechazo a la poesía demasiado dulce tal vez. Luego unos pocos versos que evitan lo trillado pero calan cuando invitan a vivir como forma superior de la poesía. Felicidades a este autor, de quien me gustaría leer otras cosas.
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