miércoles, 30 de septiembre de 2009

Comparte más que carne


Cobijas mi espalda en celo
con tu pecho caliente
dejando reencontrar fácilmente
las puertas que están cerradas a intrusos
pero que al reconocer tu voz
se abren
lubricándote
en una lluvia que da placer
transcurre el tiempo
en el inolvidable reconocimiento
que se da por un camino marcado.
Mordisco en mi cuello
da emociones que parecen divertirte
regalo mi frente de batalla
lo recorres e inspeccionas
para que mi ombligo sin más
quede atrapado por una boca melódica
la expresión de tu rostro
nos lleva a un lugar neutro y relajado
donde la intimidad no tiene cabida
y se comparte más que carne.
Carolina Patiño

martes, 29 de septiembre de 2009

La verdad



Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,
con un puñal, con besos y contigo.

Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.

Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con día, grito sal y luna vieja.

Que lo que me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.

Federico García Lorca

lunes, 28 de septiembre de 2009

De la nostalgia...


Vana memoria que no puede traerte desde lejos,
que no te vuelve carne, risa gentil o canto.
Vana memoria mía incapaz de abrazar lo más mío,
incapaz de acariciar tu piel distante,
vana y obsesiva memoria que sólo alcanza a repetirme por quién vivo,
que respiro por este amor invulnerable y sin rutinas.
También ausente eres mi presencia más cálida,
mi más pura nostalgia.
Darío Jaramillo

domingo, 27 de septiembre de 2009

Castidad, castidad...




Castidad, castidad, qué de crímenes se cometen en tu nombre.-
Jaime Gil de biedma.

Yo nunca fuí casta
regodearnos con el sexo es una hipocresía riquísima
no lo niego
pero yo nunca pude ser hipócrita yo voy al grano
directa y sin límites
sólo las sosas se las dan de interesantes
yo soy inteligente
por eso cuando quiero un hombre no lo pido con melindres
le voy p'arriba y lo asalto y me le aferropero
por eso también he tenido poca suerte
porque ellos se cansan rápido de las puticas ladillosas
Yo nunca fuí casta
en cuanto cumplí la edad de la pubertad
cuidé mi cutis restregándome con los machos
ni un granito me salió por exceso de masturbaciones
yo a decir verdad no andaba creyendo en virginidades
yo me crié en la calle al garete
y mi sexo iba conmigo
Yo nunca fuí casta zorra sí
nadie me enseñó la malicia yo nací con ella
muy temprano empecé a latir y no masacré mi ritmo
Yo nunca fuí casta ¿para qué sirve ser castos?
Si aunque sea con terror temblando de precauciones
amarnos es lo único que nos queda.

Zoé Valdés -La Habana, 1992

sábado, 26 de septiembre de 2009

Desnudo


Desnudo eres hermoso como una lágrima de luna,

desnudo eres azul y te confundes con la noche.
Desnudo te pareces a una roca tallada por la mano

de un dios concupiscente.Todo es en ti belleza,
y yo que no puedo dejar de nombrarte,

yo que al juntar mis párpados te veo aparecer
y me encegueces,

yo que guardo tu imagen prendida en mi retina
incandescente,

yo que te esperé siempre,

yo que te llamo desde las nubes del cielo o del infierno…

¡Asáltame esta noche!
atraviesa los puentes de mi anhelo,

derriba las cancelas de mi sexo,

rómpeme el corazón en mil fragmentos

¡Llámame puta y noche, y misterio!,

llámame amor, dime que sí

y estarás muerto:

no se rinde la araña cuando atrapa a la mosca
en su seno;

no se rinde en tu sangre mi veneno

vamos dime que sí, mi amor.

Desnudo eres hermoso como un verso,

desnudo eres mi aliento.
Alejandra Menassa de Lucia

viernes, 25 de septiembre de 2009


Esto es amor, esto es amor, yo siento
en todo átomo vivo un pensamiento.
Yo soy una y soy mil, todas las vidas
pasan por mí, me muerden sus heridas.
Y no puedo ya más, en cada gota
de mi sangre hay un grito y una nota.
Y me doblo, me doblo bajo el peso
de un beso enorme, de un enorme beso.
Alfonsina Storni

jueves, 24 de septiembre de 2009

Cuando huía


Cuando huía, en un vuelo de tocas trastornada,
de la impetuosa voluntad de mi deseo,
se refugiaba en un rincón, como una gata…
pero sus uñas eran más dulces que mis besos…
se le venía el velo hasta los ojos mágicos;
surgían leves rizos del cortado cabello,
rizos que descubrían un jardín imprevisto,
¡aquellos rizos de oro en los ojos inmensos!
Y en la proximidad ardiente del placer de su carne
Me incendiaba el olor de todos sus secretos,
aquel olor más fuerte para mí…y para ella…
¡que el olor de los lirios y el olor del incienso!
Juan Ramón Jiménez

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Las palabras



Las palabras
devienen madejas.
Las voy despegando,
las voy rodeando
hasta que pierden su sentido
locas de no ser.
Yo las amaso de nuevo
y les doy vida:
Nacen a ser mi pan,
nacen a ser mi vino,
no se arrugan
en el tiempo
de la zona eternal.

Margalit Matitiahu

martes, 22 de septiembre de 2009

Las uvas


Un racimo de besos, el verso
no alcanza a compararse en su transcurso
más que a sí mismo, dulce y numeroso
como un puñado de pasas,
........................................... tus besos
se arrugan lentamente en las palabras
del verso con que intento compararlos.
Andrés Anwandter

lunes, 21 de septiembre de 2009

Si el hombre...


Si el hombre pudiera decir lo que ama,
Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
Como una nube en su luz,
Si como muros que se derriban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo,
Dejando sólo la verdad de su amor verdadero,
La verdad de sí mismo...
Yo sería aquella que imaginaba,
Aquella que con su lengua, sus ojos y sus manos
Proclamaría ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sinó la libertad de estar presa en alguien cuyo nombre no puedo oir sin escalofríos,
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
Y mi cuerpo y espíritu flotan con su cuerpo y espíritu como leños perdidos que el mar anega o levanta libremente,
Con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta,
La única libertad porque muero.
Tú justificas mi existencia,
Si no te conozco no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, pues no he vivido.
Vicente Aleixandre

domingo, 20 de septiembre de 2009

Y volé


Volé por el cielo de tu espalda,
en mil rayos de caricias convertido.
Mi cuerpo eléctrico estallaba
cayendo tembloroso y encendido
Y volé con las alas de mis labios
por tu cuerpo desnudo, y al oído
te conté cuánto te deseaba,
cuánto te amaba,y cuánto había sufrido.
Diego Jerez

sábado, 19 de septiembre de 2009

Razones


Permanecerás
porque conozco
tus celos habituales
porque mansamente
—y a tu gusto—
te revuelves
y aglutinas en mi cuerpo
porque alguna vez
he muerto de la risa
cuando has despertado
en mitad de la noche
pronunciando el nombre
de otra.
Zulema Retamal

viernes, 18 de septiembre de 2009

El sueño


Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?
Jorge Luis Borges

jueves, 17 de septiembre de 2009

Tenho tanto sentimento



Tenho tanto sentimento
Que é freqüente persuadir-me
De que sou sentimental,
Mas reconheço, ao medir-me,
Que tudo isso é pensamento,
Que não senti afinal.

Temos, todos que vivemos,
Uma vida que é vivida
E outra vida que é pensada,
E a única vida que temos
É essa que é dividida
Entre a verdadeira e a errada.

Qual porém é a verdadeira
E qual errada, ninguém
Nos saberá explicar;
E vivemos de maneira
Que a vida que a gente tem
É a que tem que pensar.

Fernando Pessoa

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Entre irse y quedarse


Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.
La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.
Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.
Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.
Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.
La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.
En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.
Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.
Octavio Paz

martes, 15 de septiembre de 2009

Canción


Cada cuerpo con su deseo
y el mar al frente.
Cada lecho con su naufragio
y los barcos al horizonte.
Estoy cantando la vieja canción
que no tiene palabras.
Cada cuerpo junto a otro cuerpo,
cada espejo temblando en la sombra
y las nubes errantes.
Estoy tocando la antigua guitarra
con que los amantes se duermen.
Cada ventana en sus helechos,
cada cuerpo desnudo en su noche
y el mar al fondo, inalcanzable.
Eugenio Montejo

lunes, 14 de septiembre de 2009

Llueve


Caen goterones zigzagueantes,
líneas inconclusas,
iluminadas rayas
que lloran la desierta ciudad
ennegrecida,
apagada.

La calle, empapada de lágrimas,
sudada de la labor diaria,
descansa en la noche húmeda.

Todo se moja dilatadamente.
El suelo adquiere un brillo
especial de espejo,
donde quiero verme
y no me encuentro,
sólo agua,
sólo lluvia
arrasando toda brizna,
quitando
y
removiendo polvo.

En realidad,
sólo llueve.
Felipe Lázaro

domingo, 13 de septiembre de 2009

Te siento


Te siento cada día rozándome invisible
sutilmente impalpable.
Y aunque sé que siempre te he llevado conmigo
eres siempre la suave, dulcemente imposible
lejanía luminosa...

Te siento cada día cantar, mas no sé donde.
Eres algo que vive más allá de mí mismo
y aunque siempre eres nube y horizonte lejano
¡sentí tu beso sobre mi alma!

Mi espíritu solitario te sueña en todas las cosas
Mi alma te busca tras toda emoción
¡Mi camino está lleno de tu nombre!
¡Lejana!...¿Dónde estás?...¿Dónde estás?

Renato Alejandro Huerta

sábado, 12 de septiembre de 2009

Velero de sueños


Ay!, si ya no estuvieras,
si no te viera más,
si tocara ahora mismo con mis dedos
el evidente hueco de tu ausencia
y sintiera la sed de tu distancia,
se me llenaría el alma,
como un huerto,
de naranjas amargas y tardías.
¿Pero cómo sería ese sabor?
A fuerza de añorarlo ansiosamente,
me embarco en el velero de mis sueños
huyendo de tu olor y tu contacto.
¡Ay! Si ya no estuvieras,
con qué hondura y qué fuerza
de marea salobre te querría.
Carmen Martín Gaite

viernes, 11 de septiembre de 2009

Siempre


Siempre eres nueva. El último de tus besos siempre fue el más dulce, la última sonrisa, la más brillante, el último gesto, el más grácil.
John Keats

jueves, 10 de septiembre de 2009

La medianoche se adelgaza


La medianoche se adelgaza
hasta el segundo exacto del otro día.
En su superficie negra, perforada
por espinas blancas, un ala, casi celeste,
nos dice que el cielo no está en venta.
Antonio Cali

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Silencios VII


Se consume tu olor en el entorno de mi cama.
El aire artificial despide el último sudor de nuestro idilio.
¡se ha secado!...
quedó tu huella...
el eco de quejidos lo escuchan los duendes de la calle.
Se masturban cuando rememoran tus labios.
A ratos evoco en un letargo,
el desprendimiento,
fuego de piel.
Vuelve a humedecerse la tela.
Tu olor regresa...a ella, mi cama.
Para que el aire artificial
despida el último sudor de nuestro idilio.
Iván Trejo

martes, 8 de septiembre de 2009

Voy a hacerte feliz


Voy a hacerte feliz. Sufrirás tanto
que le pondrás mi nombre a la tristeza.
Mal contrastada, en tu balanza empieza
la caricia a valer menos que el llanto.

Cuánto me vas a enriquecer y cuánto
te vas a avergonzar de tu pobreza,
cuando aprendas -a solas- qué belleza
tiene la cara amarga del encanto.

Para ser tan feliz como yo he sido,
besa la espina, tiembla ante la rosa,
bendice con el labio malherido,

juégate entero contra cualquier cosa.
Yo entero me jugué. Ya me he perdido.
Mira si mi venganza es generosa.
Antonio Gala

lunes, 7 de septiembre de 2009

Insomino con palabras


De noche las palabras transcurren de
puntillas
discretas andan entre los objetos
temerosas del ruido se descalzan
Sobre mis hombros insomnes aletean
el poema me saca de la cama
Tanto silencio rodea mis dos manos
estas que forman signos señales de
humo lazos
para llegar a otros y atravesar
misteriosas distancias
Quiero decir que vivo quiero decir que
quiero
que sufro que me río
que soy un amasijo de mujer al filo de la
noche y el desvelo
Mujer de pájaros de estaciones de
blanco y negro
Poeta mujer ávida de palabras
en un país con un idioma extraño.
Gioconda Belli

domingo, 6 de septiembre de 2009

Aquest silenci


La Tarda molt intensa m' ha portat
aquest capvespre plàcid.
Reposo els ulls cansats
en l' ordre dels prestatges plens de llibres,
en l'ordre de la cambra.
Es fa fosc lentament,
s' encenen llums, i és més pausat el batec de la vida.
Estimo aquest silenci i aquesta hora
i més ara que em gronxa fins perdre'm
en el record de tu
que mai no m'abandona.
Miquel Martí i Pol

sábado, 5 de septiembre de 2009

Esperaré paciente


Esperaré paciente,
acechando, como un perro, el momento.
O me iré por la selva de tus versos
abriéndome camino lentamente
por ocultos senderos,
por pequeños resquicios
que has dejado entreabiertos.
Clara Janés

viernes, 4 de septiembre de 2009

E-mail



Mi amor no tiene rostro.
Sólo tiene palabras luminosas.
Mi amor es puntual
y cada noche
recojo en mi buzón
su mensaje cifrado.
Enciendo el aparato, parpadea...

Escribe con mayúsculas los besos
y acaricia su cuerpo en letras de colores.
No hay temor al contagio.
Tan sólo su locura me estremece
y yo se la devuelvo
en megabytes desordenados,
-ebria de amor,
ya libre-, acariciando
mi sistema binario desbocado,
mis ventanas al viento con el alba,
el CD Rom tan terso, la memoria...

Tantas noches de amor son un regalo.

María Rosal

jueves, 3 de septiembre de 2009

Tear



falas co movemento co que se fía o liño
para esconxura-la morte
e a túa roca non é máis aló da miña vulva
e a túa roca non é máis aló da miña vulva

Olga Novo

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Un amor imposible no deja de ser amor


Me gustaría hablarte de él, desde la abrumadora distancia que nos separa y desde la complicidad cotidiana que nos une. Como si este aire nocturno y fresco no me trajera su aroma, como si no dijera su nombre en cada verso, casi sin despegar los labios, como si no me acompañara siempre su voz, como si la ternura no estuviera siempre vestida con su ropa. Me gustaría decirte cómo le extraño y cómo cierro los ojos y disfruto (lo dice una canción), echándole de menos…

Hoy termina abril, y media primavera se ha marchado. Las palabras que escribimos se me enredan en los ojos y en la piel, van llenando el cajón de los recuerdos y me tiembla en la boca la sonrisa. Quisiera contarte, cómo es cuando brilla su mirada y se refleja en los hilos de mi blusa, cuánto dice, cuando calla. Y hasta, a veces, cuánto calla lo que quisiera decir y no se lo permite la imagen del espejo.

Mayo se adormece, vuelan las preguntas, huyen las respuestas y sigue este sueño, dormido y despierto, revoloteando entre mis versos. Quisiera decirte cómo es cuando tiembla y dice mi nombre, con todas las letras, y suena a piropo, y sabe a café, y sonríe y brilla, sólo para mí, porque nadie sabe, porque nadie entiende este mundo nuestro hecho con besos de papel y miedos pequeños que se enredan en las piernas y sonrisas que quisieran ser abrazos.

Quisiera contarte, desde esta ventana, a la que se asoma sin verme los ojos, cómo es primavera si él está a mi lado, cómo me descubro siguiendo sus pasos, cómo soy la cómplice de esta luz que alegra los días, los meses, los cajones, las palabras que nos regalamos, y escondemos, y rompemos… Quisiera decirte cómo es de bonito sentirme a su lado y escuchar su voz, cercana y amiga, saberme esperada, saberme querida, aún en la distancia de años y años sin saber que estaba, sin saber quien era… Mirar el reloj, escuchar atenta sus pasos serenos, mirar la sonrisa, retenerla acaso y detener el tiempo. Luego, recordarla en silencio, ya de madrugada, y convertirla en versos… Quisiera decirte cómo le echo de menos, cómo no se aparta de mi pensamiento y se queda quieto, enredado en mis párpados, en ese momento, de creer en las hadas, entre la vigilia y el sueño.

Te podría hablar, si no fuera un secreto, de sus manos tibias que sólo rocé un momento, y de todo el miedo, como un muro de piedra que obliga al silencio. Pero la memoria no calla, recuerda, como yo recuerdo todas las palabras…, las leo y releo, temblando y sonriendo, tarareo canciones que, a través del tiempo, nos dibujan y dibujan este clandestino y sin embargo inocente sentimiento.

Ese miedo que nos deja sin aliento, que nos calla y nos detiene, que nos aleja a veces, que nos une sin remedio, que nos persigue y nos muerde… Quisiera contarte cómo es ese miedo, pero se me escapa, porque él lo custodia, vigila y protege, no lo deja fuera, lo esconde, lo aleja…, y en un arrebato de luz en sus ojos, cuando nadie mira, yo leo en sus labios que me dice «guapa», y tiemblo, y sonrío, y digo su nombre, todo con mayúsculas, sin punto al final, sonando a «te quiero».

Quisiera contarte, desde esta ventana, el olor a limpio de su cortesía cuando empuja puertas y paso delante, cuando, en un susurro, le siento mirarme, le dejo instalarse en un rincón antiguo que tiene mi alma y que sólo es mío, y que ahora es nuestro… Me veo en sus ojos como en un espejo, y no soy la misma que tú conocías, me siento tan niña, tan joven, tan embelesada, tan llena de vida… Quisiera decirte qué es esto y no puedo… Cuando sin querer apenas, vuelvo a los dieciocho, y le busco entre la gente, junto al mar, en las nubes, en las calles que recorro, entre verso y verso…, repito su nombre si nadie me oye y sonrío, acaso, recordando un momento cualquiera que nos salvó del miedo.

Como en un susurro, tan cerca y tan lejos, escucho su voz…, «guapa».
Carmen Godoy

martes, 1 de septiembre de 2009

Enséñame a ser dulce


Enséñame a ser dulce
Como es aquella paloma inquieta
Susurrando en su idioma un color,

Quiero dar la vida
por un atardecer en tus ojos,
sentir ese olor a hoja
que despoja mi espíritu.

Enséñame a desdoblarme
Para entrar sin ser vista,
Para estar a tu lado
Sin despertar…

Quiero ser un ensueño leve
Que levante dulcemente tu falda.
Quiero dormir en tus muslos
Y aspirar la neblina de tu perfume nacarado,
Quiero vislumbrarte
En la transparente estela
De tu suave temblor,

No quiero tocar tu piel

Aspiro a sobrevivir en tu mirada
Cerrado los parpados
Abierto tus labios…

Hay una forma de amor que quiero sentir contigo
Enséñame a ser dulce

Neiffe Peña